domingo, 8 de febrero de 2015

Amarte es inevitable

Capítulo 17 El viaje desde Londres había sido agotador,el trayecto en autobús y algún transbordo habían sido bastante como para dejarla exhausta. Anthony la había acompañado todo el viaje en sus pensamientos,una y otra vez recordaba la desagradable escena que había tenido lugar en el restaurante. Y una y otra vez volvía a sopesar sus palabras. No obstante,Anthony seguía ocupando todo el espacio en su mente y en su corazón. Deseaba no haber vuelto a verle después de Roma,pues ya que no podía olvidarle,prefería recordar como se habían conocido a como se habían despedido. Pensando llegó a una casa tan hermosa como la había imaginado y echó a andar con energías renovadas,había dos embalajes delante de la puerta,de modo que el camión de reparto había conseguido llegar hasta allí. Dejó el bolso sobre una de las cajas y buscó la llave. La puerta se abrió y Kristen se detuvo un momento antes de entrar,el propietario le dijo que limpiaría la casa el día anterior,pero aquello olía como si hubiera estado cerrado durante mucho tiempo. Respiró profundamente,entró y abrió todas las ventanas antes de mirar a su alrededor. Se quedo paralizada y con la boca abierta. La casa estaba mugrienta,el suelo y los muebles cubiertos de periódicos y revistas,había platos con restos de comida,tazas sucias y ceniceros rebosantes por todas partes. Nunca había visto tanta suciedad junta. Había pagado un buen dinero,cosa que casi no podía permitirse y no podía creer lo que veían sus ojos. ¡Maldito señor Derevill! No le extrañaba que no hubiera dejado de hablar sobre el jardín. ¿Cómo habría podido hablar de aquella pocilga? Ahora comprendía porque el otro inquilino le había fallado en el último momento,ella también lo habría hecho su hubiera visto la casa antes de pagarla. Kristen fue abriendo ventanas de habitación en habitación,encontrándolas todas en aquel mismo estado. Sintió nauseas,pero no se atrevía a sentarse en ningún lado,salió a la puerta y se dejó caer sobre una de las cajas. Cuando se sintió mejor dio una vuelta por el jardín con el propósito de calmarse y dar tiempo a que se ventilara la casa,pero el jardín se encontraba en un estado lamentable. Había hierbajos por todas partes,se notaba que había estado descuidado. Luego entró y se dedicó a limpiar,por fortuna había electricidad y agua. También encontró una aspiradora y varios utensilios de limpieza. Al anochecer,Kristen se atrevía a utilizar la cocina y el baño. También había sacado toda la basura,decidió que aquella noche dormiría en el sofá. Las demás habitaciones tendrían que esperar. Estaba muerta de hambre y de cansancio,menos mal que se le había ocurrido meter unas cuantas provisiones en una de las cajas. Encontró una bicicleta en el cobertizo del jardín,la usaría para ir a comprar al día siguiente. Le costó tres días de duro trabajo quedar satisfecha,pero obtuvo su recompensa. La cocina resplandecía y estaba equipada con todo tipo de accesorios,incluida una lavadora. Metió en ella todo lo que pudo para aprovechar el buen tiempo y que se secara. Descubrió que trabajar,era la mejor terapia. Alice y Anthony habían tenido razón en eso. No era que el trabajo le impidiera pensar,pero si la mantenía lo bastante ocupada como para no gritar. ¿Por qué tenía que amarle tanto? ¿Por qué no desaparecía de su mente y de su corazón? El miércoles decidió que la casa ya estaba preparada para adornarla con flores,fue al jardín para cortar algunas rosas y unas flores parecidas a los crisantemos. Después de eso,decidió que arreglaría el jardín. A media tarde tenia cortado el césped,había arreglado lo arriates de las flores y consiguió despejar el camino que llevaba a la puerta. Le gustaba tanto,que no le parecía trabajo. Cuando hubo acabado,decidió que era el momento de tomar un baño y de descansar. Se sumergió en el agua jabonosa hasta que le dio sueño. Mientras se secaba estudió su vientre,no estaba segura,pero le pareció apreciar una cierta redondez.¿O era su imaginación? Sonriendo,se puso unos pantalones cortos y un top que dejaba al descubierto su estomago. Recordaba con remordimiento,que Anthony le había dicho que tenía un aspecto horrible en su último encuentro. Quizá fuera verdad. Kristen suspiró,otra vez Anthony,todo lo que hacía,pensaba o soñaba la llevaba a él. Teniía intención de echarse a descansar en el sofá cuando oyó el ruido de un coche,hasta ahora no había tenido visitas. Nadie sabia que vivía allí,ni siquiera su padre. Ya que no había tenido el valor de contarle de su embarazo y que supiera de su traición a Dennis. Fue a mirar por la puerta abriéndola,un coche llegaba dando tumbos y se detuvo frente a la puerta del jardín. Kristen pensó que se había perdido y se acercó a él mientras el conductor bajaba del coche. Era un hombre menudo,de mediana edad,llevaba un traje demasiado grueso para aquella época del año. Le miró de arriba abajo observando que iba descalza. -¿Quien eres tú?- Preguntó en un tono ofensivo. -Eso mismo iba yo a preguntarle.- Respondió Kristen alzando una ceja. -Soy Quin Baxter,abogado de los propietarios de esta casa. ¿Donde anda Derevill? No sé que clase de truco intenta al traerla aquí,pero le aseguro que no le resultará. La orden de desahucio se llevara acabo esta misma tarde,la policía se presentara de un momento a otro.- Kristen le miró sin comprender una sola palabra. -Se ha debido equivocar de sitio,acabo de alquilarle esta casa al señor Derevill,le he pagado por adelantado y...- -¿Como es ese Derevill?-Le interrumpió el abogado. -Es un hombre de unos treinta años,pelo castaño y unos dientes desiguales,pero es muy agradable. O así lo creía hasta que descubrí en que estado estaba la casa,llevo limpiando desde el domingo.- -Te han timado jovencita,el hombre que me has descrito había ocupado ésta casa ilegalmente. Los verdaderos propietarios han tenido que buscar un alojamiento temporal durante tres meses mientras yo daba los pasos legales necesarios para conseguir el desahucio,como es natural,desean mudarse cuanto antes,de modo que tendrás que marcharte.- Kristen no podía creer lo que estaba oyendo. -Pero no tengo otro sitio a donde ir,y tampoco me puedo permitir perder ese dinero.- -Deberías haber comprobado sus documentos antes de soltar un céntimo,eres muy ingenua. Lo mejor que puedes hacer es presentar una denuncia a la policía,aunque no creo que vuelvas a verlo a él o a tu dinero. Mientras tanto,debo de insistir en que te vayas,de lo contrario me veré obligado a emprender un proceso legal contra ti.- Kristen se quedó estupefacta,no tenía casa ni trabajo,y había perdido la mitad de sus ahorros. Sacudió la cabeza para comprobar que no era una pesadilla. Oyó que otro coche más potente que el del abogado se acercaba,pensó que se trataba de la policía y se sintió más sola e indefensa que nunca. Pero tenía que existir un limite a lo que podía soportar. Vio que un mercedes negro estacionaba detrás de el coche del abogado,pero empezaba a desvanecerse. Por supuesto no podía ser Anthony,Kristen pensaba cada vez más lentamente. Se apoyó en la puerta del jardín,y todo se volvió negro. Recobró el conocimiento con lentitud,no estaba segura de querer volver en si. En aquel olvido negro,no existía el dolor. No deseaba abrir los ojos,quería desvanecerse para que nada más pudiera dañarla. Era un pensamiento inútil,pero mientras resultaba agradable estar tumbada y no tener que hacer nada. Pero...¿Dónde estaba tumbada? Frunció el ceño mientras resolvía aquel rompecabezas. Era un sitio cómodo,parecía que tenía una manta por encima. Lo que era un poco absurdo,pues recordaba el calor que la había sofocado antes de precipitarse en la oscuridad. ¡Vaya estupidez!No se había desmayado en toda su vida. También había algo delicadamente frío sobre su frente,suspiró de placer. Se quedaría allí tumbada un rato más,acurrucada en aquel lugar tan confortable. Si Anthony estuviera a su lado se sentiría en el paraíso. ¡Anthony!Abrió los ojos al recordar que un hombre alto se había bajado del mercedes negro,se encontró mirándolo directamente. No era un recuerdo ni un compañero imaginario,era Anthony,solido y real. El hombre al que amaba tanto aunque él no la quisiera. Kristen se rebeló con aquel pensamiento. -¡No tendrías que estar aquí!-Le acusó. -Éste es mi refugio,oh no,ya no lo es. Ahora quieren echarme.- Dijo cambiando de tono y recobrando plenamente el sentido. Anthony le puso las manos sobre los hombros y la obligó a recostarse sobre los cojines,Kristen se extremeció al sentirlas. Él malinterpretó su sobresalto y las retiró rápidamente. -Nadie va ha echarte,estás a salvo,sólo tienes que quedarte quieta hasta que llegue el doctor.- -¿Qué doctor? No necesito un doctor,me encuentro perfectamente.- -¿Y por eso te has desmayado en mis brazos? He conseguido que ese abogado estúpido me diera el número de teléfono del médico de emergencias,está en camino. Tu relájate,no tienes que preocuparte de nada.- Anthony parecía tan tranquilo y tan seguro que Kristen sentía la tentación de creerle. Cuando se dio cuenta de que no podía sus ojos se llenaron de lágrimas. -No llores Kristen,puedo soportar que te desmayes en mis brazos pero no puedo verte llorar.- Le cogió la mano para besarla en su manera habitual,pero se controló y volvió a dejarla. Kristen sintió que se le encongía el corazón,luego notó una oleada de rechazo y se limpió las lagrimas. -No lo entiendes,la policía...- -Baxter la ha despedido,de todas maneras no podían tocarte. La orden de desahucio no está a tu nombre,he amenazado a Baxter con demandarle por haber provocado que te desmayaras.- -Tenía mucho miedo,no tengo otro sitio a donde ir y he perdido demasiado dinero.- -No te preocupes,ya nos encargaremos de eso más tarde.- “¿Nos? ¿Que nos?”Pensó Kristen. Aunque estaba indignada,se quedó quieta mientras que él le cambiaba el paño de la frente. La frescura del hielo,acabó de despejarla. Anthony iba demasiado lejos,demasiado deprisa. Sólo porque ella había quedado fuera de combate pensaba que ya podía dominar la situación. Estaba sentado en el sofá con el brazo sobre el respaldo mientras se inclinaba para observarla,demasiado intimo. Kristen se sentía indefensa,vulnerable,como siempre que el estaba cerca. Pensar en que la había llevado en brazos hasta el sofá hizo que casi volviera a desmayarse. ¡Tenía que dejar de ser tan estúpida! -Gracias- Dijo cuando él acabo de cambiar el paño. Pero Kristen lo dijo con extremada formalidad,como si se hubiera dirigido a un extraño. Para parecer más convincente se apartó de él todo lo posible. Anthony lo comprendió,sus ojos se endurecieron pero se levantó para sentarse en un sillón. Kristen se sentía enfadada y aliviada al mismo tiempo. Se hizo el silencio entre ellos. Pero ella no estaba satisfecha todavía,había demasiadas cosas sin hablar entre ellos. Demasiadas cosas de las que quería acusarle. -Supongo que Baxter te habrá contado que me han estafado.- -Se quedó horrorizado cuando te desmayaste,y yo tampoco estaba muy contento. Como es natural,quise saber que estaba sucediendo. Me parece que no debes culparte porque Derevill te haya timado,estabas en una posición vulnerable que te convertía en un blanco fácil. Aunque lo siento por el papel que me ha tocado desempeñar.- Anthony hizo una pausa para luego continuar con calma. -La última vez que nos vimos no tenía ni idea de que Dennis había muerto,lo único que sabía era que te habías casado con él. Estaba tan destrozado que lo único que quería era hacerte daño.- Los dos miraron hacia la puerta cuando oyeron que un coche se acercaba. Kristen deseaba contenerse,pero no pudo. -¡Querrás decir que tenías el ego destrozado! Ese era el motivo de que me acosaras.¿Por qué no me dejas en paz?- -¿Mi ego?-Preguntó él sin comprender. -¿De qué demonios estás hablando?- -Lo sabes muy bien,y deja que te diga que no hay razón para gritar.- -Siento haber gritado,lo último que deseo es enfadarte otra vez.- -¡Otra vez!¿Has parado alguna vez?- Dijo ella cerrando los ojos. Llamaron a la puerta,Kristen deseó que no lo hubieran hecho. Había cambiado de humor y le parecía que nunca conseguiría sentirse bien si no le chillaba a Anthony. No obstante,Anthony parecía aliviado. Fue a la puerta y salió a hablar con el doctor,Kristen escuchó los murmullos. Cuando entró el doctor,Anthony tuvo la consideración de quedarse en el jardín. El médico la examinó y le aconsejó que se calmara. No le pasaba nada,solo tenía que descansar y no llevar las cosas a los extremos. -No tengo temperamento de invalida,necesito mantenerme ocupada.- -No hay nada de malo en que se mantenga ocupada,pero ha de descansar cuando se fatigue,no esperar a quedar exhausta.- Kristen lo comprendió,le dio las gracias y observó como se iba.

Amarte es inevitable

Capítulo 16 Kristen tan solo le pedía dos cosas a la vida,tener a su hijo y que el odio por Anthony Cacchione durara eternamente. En el niño estaba su futuro,el odio enmascaraba su amor. Concentrándose en los dos podía soportar la existencia cotidiana,aunque fuera como una zombie,una muerta viviente. Llegó a su trabajo,se vistió con el uniforme negro de encajes y le encargaron que sirviera las mesas. Kristen aceptó con agrado porque sabía que pronto tendría que dejar de trabajar,aunque su figura era esbelta estaba en su tercer mes de embarazo,y sabía que no tardaría en empezar a engordar. Debía de encontrar pronto una casa para ella y su hijo. Sin mucha esperanza contestó un anuncio para el alquiler de una casa en Cambridge,su condado natal. El propietario tenía que ausentarse durante un año y quería un inquilino limpio y cuidadoso. Le pareció que era el lugar ideal para su hijo. Con todas sus fuerzas intentaba pensar solamente en el bebé y en ella,Anthony no la quería.¿Cómo podría querer al niño? Dos semanas después de que le hubiera escrito al propietario de la casa recibió su respuesta,el hombre tenía que ir la Londres y le gustaría hablar con ella,Kristen le llamó y concertó la cita. Sus esperanzas renacieron en cierto modo,si podía conseguir la casa los días ya no serian tan sombríos. No quería albergar demasiadas esperanzas,pero mientras se dirigía al restaurante y se ponía el uniforme,se sintió más optimista. Recogió su bandeja,el bloc de notas y el bolígrafo y entró en el comedor. Siempre se llenaba a la hora de comer debido a su fama. La mente de Kristen estaba totalmente puesta en la casa,estaba segura de que sería capaz de dejar su trabajo. En aquel momento vio a Anthony,estaba sentado en una zona que no le pertenecía a ella y la observaba con aquella mirada glacial que le atravesaba hasta la médula. Se quedó paralizada de la sorpresa para luego echarse a temblar. Pensó que no podía ser real,que estaba imaginando cosas. Pero ahí estaba él. Atractivo,sólido,real. No podía andar,sentía que estaba cayéndose a pedazos. Y no era el odio el que le hacia eso,sino el amor. Podía sentirlo latiendo en su interior de la misma manera que en Roma,siempre latiría por el resto de su vida. Seguía mirándola como si la odiase.¿Era su culpa si él se presentaba de repente? ¿Oh es que debía de haber desaparecido cuando el la abandonó? Kristen esperaba que se levantara y se marchase,pero Anthony no se movió ni un ápice de donde estaba. Siguió mirándola con aquel odio implacable. Entonces la camarera encargada de su mesa se acercó. Cuando dejó de observarla fue como si se hubiera librado de un encantamiento,aunque estaba como en trance,podía andar. Continuó su trabajo aliviada de no tener que pasar cerca de él,intentando olvidar su presencia. Una y otra vez sus ojos lo miraron,Anthony no dejaba de observarla. Empezó a pensar que había ido allí sólo para verla,pero eso era una tontería. Si Anthony tenía algo en mente,pronto haría algo. Durante dos horas afrontó aquella mirada fría,en un momento dado volvió a mirar hacia su mesa. Pero estaba vacía. Quiso sentirse aliviada,pero sólo tenía la sensación de haber perdido algo. Ver a un Anthony que la odiaba era mejor que no verle. ¿Y por qué la odiaba? Había sido él quien la había echado de su vida,y no al contrario. No cumplió su promesa de llamarla,le colgó el teléfono y la ignoró en las puertas de la agencia. Kristen siguió trabajando sin dejar de pensar en todo aquello. Sirvió las mesas y las preparó para la cena,luego fue a su habitación y contempló la fotografía arrugada de Anthony y ella. Nunca fue capaz de romperla y tirarla a la basura. Durante toda la noche pensó en el odio de Anthony hacia ella. Al día siguiente sirvió los desayunos distraída,como una novata. Regresó a su habitación a cambiarse a media mañana,tenía una cita con el señor de la casa. A Kristen le había sorprendido tantas prisas,pero el dueño le dijo que otro inquilino le había fallado y tenía que irse al extranjero. Kristen se había imaginado a un anciano,pero el señor Derevill rondaba los treinta años. No parecía interesarle otro tema que el jardín,y se mostró encantado cuando supo que Kristen era una entusiasta de la jardinería. Media hora después,tenia en sus manos las llaves y el derecho a trasladarse a la casa al domingo siguiente. Le había dado un pago por adelantado que la había dejado sin la mitad de sus ahorros. No tenía ni idea de como iba a financiarse durante tanto tiempo,pero dejó ese problema para otro día. Al regresar al restaurante del hotel,fue directamente a ver al director. Unos cuantos minutos más tarde salió de la oficina sintiéndose mucho mejor que cuando había entrado. La casa,la dimisión en el trabajo,todo había contribuido para dar a su vida un giro de noventa grados. Llegó justo a tiempo para su turno de medio día,sus temores se dispararon cuando no vio a Anthony en el restaurante. No era agradable comprobar que sólo se sentía viva cuando él estaba cerca. Pero tenía la esperanza de que el niño fuera una compensación. El viernes se sintió más segura,nunca había tenido ataduras en su vida,y aquel día iba a cortar las últimas. Por la tarde estaría libre para empaquetar las últimas cosas y poder salir a la mañana siguiente hacia una nueva vida. Mientras trabajaba,tuvo la sensación de que alguien la observaba. Anthony apareció en sus pensamientos y miró rápidamente alrededor,pero sólo vio desconocidos sentados en las mesas. Sin embargo no consiguió relajarse,sus ojos permanecieron atentos a la puertas. Al final apareció,tal como ella había presentido. Estaba allí mirándola en perfecta calma,con esa seguridad que ella envidiaba tanto. Apartó la vista y continuó quitando la mesa en la que estaba ocupada. Kristen sintió,más que vio,que él cruzaba el salón,estaba cerca. Cuanto no lo supo hasta que se sentó en la mesa que ella estaba limpiando. -Ésta mesa no está lista todavía señor.-Dijo ella intentando ser profesional. -No tengo prisa,puedo esperar.- -Anthony...- -De modo que recuerdas quien soy,me siento halagado.- -Anthony por favor.-Suplicó ella. -Tienes un aspecto horrible señora Tomson.- Dijo él con una rabia reprimida que Kristen no supo entender. -¿No puede cuidarte mejor tu marido? ¿O son las noches las que te producen esas ojeras? Creo recordar lo mucho que te abandonas por las noches.- La palidez de Kristen se trasformó en un vivo enrojecimiento,pero mientras que la indignación amenazaba con hacerle perder la compostura,un rincón de su mente se dio cuenta de algo extraño. De alguna manera,Anthony había averiguado que se había casado. Lo que no sabía era con cuanta rapidez se había convertido en viuda. Necesitaba averiguar que se proponía. La idea se le ocurrió como un relámpago Rose le había dicho que lo que la hacia irresistible a los ojos de Anthony,era que estuviera comprometida con otro hombre. Y una vez que había destruido su compromiso con Dennis,esperaba que le fuera fiel aunque no la necesitara para nada. Debió de ser un golpe para su ego descubrir que se había casado con Dennis,era su ego el que le exigía una compensación aunque desconociera las circunstancias en las que se se había casado. Ese era el motivo de que la acosara,porque pensaba que era de Dennis cuando debía ser sólo para él. En aquel momento,Kristen quiso odiarle. Se quedó sin habla,no tenía palabras para describir lo que sentía. -¿Te abandonas tanto con Dennis como conmigo? ¿Sabe que es a mi a quien tiene que agradecer que haya despertado la belleza que había en ti?-Insistió Anthony aprovechándose de su silencio. -¡Cállate!-Estalló ella.-¡No sigas!- Las cejas de Anthony se alzaron. -¿Debo entender que te arrepientes de haberte casado tan aprisa? Me inclinaba a pensar que sí debido a lo bien que lo pasamos juntos,pero esas cosas siempre tienen solución.- -¿Qué quieres decir?-Preguntó Kristen sintiendo que le hervía la sangre. Anthony le tomó la mano y le besó la palma sin dejar de mirarla a los ojos,Kristen tembló de placer incapaz de ayudarse a si misma. Anthony lo notó y sonrió con malicia,con su confianza habitual le puso una llave en la mano y le cerró los dedos en torno a ella. -Es mi llave y la dirección de mi casa,nos conocemos demasiado bien como para ser vergonzosos pequeña mía. Tú tienes ciertos apetitos que siempre ta arrastraran a mi,tarde o temprano tu marido a de averiguar que no eres el pequeño angelito que aparentas. Cuando estés preparada,yo estaré esperándote.- Kristen estaba furiosa.¿Cómo se atrevía a tratarla como a una cualquiera? Buscó algo que decir y lo lastimara. -Estoy esperando un hijo de Dennis,no querrás hacerte cargo de él.¿Verdad? ¡Claro que no! No encajaría con la imagen de play boy que tienes. Ve a ofrecerle tus llaves a otra,a mi no me interesa.- Dio un bandejazo sobre la mesa y salió corriendo del restaurante dejando que Anthony explicara como pudiese la situación. Él nunca habría pensado que que Kristen fuera capaz de montarle una escena.

Amarte es inevitable

Capítulo 15 Ángela apareció en la sala buscando a Kristen,las arrugas de la preocupación surcaban su rostro. -¡Kristen!Llevas aquí un siglo.¿No has podido comunicarte con la agencia?- -Sí,me han dicho que Anthony está en Hong Kong desde el sábado.- Intercambiaron miradas y supieron que las dos estaban pensando lo mismo,había tenido dos días completos para llamar y no se había molestado. -No huele demasiado bien,¿Verdad?-Dijo Kristen con un intento de sonrisa que fracasó estrepitosamente. -Tengo el número de Hong Kong pero no voy a llamar,todo se ha terminado,tengo que aceptarlo.- -Pues yo no,tienes que estar completamente segura sea cual sea el resultado. Ese bastardo te debe eso al menos.- Ángela le arrebató el papel de las manos,descolgó el teléfono y marcó el número. Cuando se estableció la comunicación le pasó el auricular a Kristen. -Aquí tienes,haz que lo busquen y que él mismo te explique lo que está sucediendo.- Kristen cogió el teléfono dividida entre la esperanza y la desesperación. -Hola,por favor.¿Puedo hablar con Anthony Cacchione?- -Ya ha terminado su turno-Contestó una masculina y atareada voz. -¿En qué puedo ayudarle?- -No,no es nada...- Kristen estuvo a punto de colgar,pero Ángela seguía a su lado,y además necesitaba saber que pasaba. -¿No dejó otro número al que pudiera llamarle Kristen McMillan?- -No ha dejado número para nadie.¿Desea dejarle un mensaje?- Kristen negó con la cabeza,pero se dio cuenta de lo estúpido de su acción. -No- Fue todo lo que pudo articular. Ángela tomó la iniciativa,le quitó el teléfono de las manos para ponerse ella. -¿A qué hora podemos hablar con él?- -Mañana a las nueve.- -Muchas gracias.-Dijo Ángela antes de colgar. -¿Has oído?- -Si,llamaré mañana.- Realmente Kristen agradecía que le quedaran unas cuantas horas de esperanza a las que agarrarse,la ayudarían a pasar la noche más tranquila. En realidad,no fueron de mucha ayuda. Dio vueltas y más vueltas en la cama repasando cada palabra,lo cierto era que él nunca había mencionado el matrimonio,y en cuanto a lo de ir juntos a Nueva York... Sólo se había comprometido hasta ahí antes de quedarse dormido. En la oscuridad de la habitación,aquellas palabras le parecían las de un hombre que preparaba una vía de escape. Casi podía ver a Rose en un segundo plano esperando y esbozando una sonrisa maliciosa. Se levantó a la mañana siguiente con un solo pensamiento en la cabeza,averiguar la verdad. Telefoneó desde la sala de su casa,debía ser tarde en Hong Kong. Aquella vez la pusieron con la centralita de la agencia. Pidió que le pasaran con Anthony,lo que la operadora hizo de inmediato. -Cacchione- Dijo su fuerte y poderosa voz a través de la línea. Kristen sintió un torrente de alegría que no podía contener. -¡Anthony!¡Oh Anthony!Soy Kristen.- Se produjo un extraño silencio tan intenso,que Kristen podía escuchar los latidos de su propio corazón. ¿Por qué no decía algo? Kristen estaba al borde del pánico. -Anthony tenemos que hablar.- -¿En serio?-Dijo él con una voz fría e impersonal. Kristen no podía creerlo. -Sabes que sí.- Anthony colgó el teléfono. La señal discordante de la línea muerta sonó en sus oídos,en su cabeza,en todo su cuerpo. Se quedó quieta con el auricular en la mano,sabía que cuando colgara y se hiciera el silencio,habría dicho a Anthony adiós para siempre. No era capaz de hacerlo,de modo que se aferró al teléfono como si la vida le fuera en eso. Finalmente,Kristen optó por colgar. Sabía que nada ganaba quedándose allí. Se vio de pronto arrojada a un mundo extraño,un mundo en el que había que sobrevivir minuto a minuto,día a día. No estaba en contacto con la realidad,pero la realidad jamás la abandonaba. Descubrió que evitaba a Ángela,los ojos de su compañera reflejaban una compasión que no podía aceptar,y le hacía desear no haber dicho nunca una palabra acerca de Anthony. Quería guardar la vergüenza y el dolor para ella misma,si tenía que sufrir prefería sufrir ella sola. Todo el mundo pensaba que estaba afligida por Dennis,lo cual no era completamente falso. Los recuerdos que atesoraba de él siempre serian algo precioso,aunque nunca había tenido el poder de Anthony para destrozarla. Sin embargo la vida continuó,ella prosiguió en silencio con la búsqueda de trabajo sin mostrar nunca el dolor que la arrasaba por dentro. Cada noche se escapaba a un mundo más feliz donde todavía estaba Anthony y el futuro les sonreía,era pura fantasía pero le daba las fuerzas suficientes para enfrentarse a un nuevo día. Tenía otras cosas de las que preocuparse cuando estaba despierta. Debía encontrar otro trabajo y un alojamiento cuanto antes. Le habían ofrecido un gran trabajo a Ángela,un puesto de recepcionista jefe en la Costa del Sur. Intentó contener su alegría delante de Kristen. -Por Dios Ángela,no te sientas mal porque yo esté así. He sido una estúpida pero lo superaré,nadie puede seguir así toda la vida.- -¿Estás segura de que lo superaras?- -¡Por supuesto!Y estoy empezando.-Dijo Kristen con tanta convicción,que casi se lo creyó ella misma. -¿Y Dennis?-Preguntó Ángela,quien si la había creído. -También lo voy superando,ya he aceptado que hice todo lo humanamente posible para ayudarle. No vivimos en mundo lo que se dice perfecto.- Ángela la cogió del brazo y Kristen hizo un esfuerzo por no evitar el contacto. -Tiene que ocurrirte algo bueno-Dijo su amiga totalmente segura. -Tú te mereces un golpe de suerte más que nadie.- El golpe de suerte se produjo aquella misma tarde,la llamaron para ofrecerle un puesto de camarera en un restaurante de hotel. Prefería a los niños,sin duda. Pero dada la situación no le quedaba de otra que aceptar el puesto. Kristen dejó Arizona y se dirigió a Londres,el alojamiento no estaba incluido en el trabajo pero con el sueldo que le daban se las arregló para encontrar una habitación. No le importaba demasiado,un palacio le hubiera sido indiferente sin Anthony a su lado. La trataron como si no tuviera experiencia y la colocaron en un turno rotativo,pero se desenvolvió bastante bien. Aunque tenía otra cosa en mente,algo que no se atrevía a creer. En la primera semana de junio se armó de valor y fue a ver a un médico. No tuvo que esperar mucho tiempo por los resultados de las pruebas. Cuando los tuvo,sus puntos de vista negativos cambiaron y comenzó a mirar hacia el futuro. En su seno llevaba al hijo de Anthony,lo presintió cuando notó un retraso de dos semanas. Había perdido al padre,pero el hijo crecía dentro de ella. La alegría la desbordó,era una reacción alocada justo en el momento en el que su vida no tenía ninguna estabilidad. Pero tenía una razón para vivir,algo que demostraba que su amor por Anthony no había disminuido en nada. Y aun más,le dio el valor necesario para verle otra vez. No tenía intención de atraparlo por el hecho de haber concebido un hijo suyo,por mucho que suspirara por él no lo quería de esa forma. Kristen esperó que anocheciera para llamar a Hong Kong,no tenía ni idea de lo que iba a decirle,sólo sabía que necesitaba oír su voz. Pero en la oficina le dijeron que el señor Cacchione había salido para Londres. Su padre había caído enfermo,y Anthony había vuelto para echar sobre sus hombros toda la responsabilidad de la agencia. Kristen lo sintió mucho por su padre,pero le emocionó que Anthony estuviera tan cerca. Buscó el número de la agencia en Londres y cerró la guía de golpe,no necesitaba llamar,aprovecharía e iría en persona. Llegó a la agencia muy agitada,se detuvo al otro lado de la calle y miró al edificio preguntándose cual de todas aquellas ventanas correspondería al despacho de Anthony. Cruzó la calle sorteando los coches y llegó a la otra acera casi sin aliento. En aquel instante le divisó,Anthony empujó la enorme puerta de cristal del edificio y salió a la calle. El grito de alegría que se formó en su garganta quedó estrangulado cuando reparó en que Rose le acompañaba. Kristen no podía creerlo. Reprimió el impulso de correr hacia Anthony y permaneció inmóvil. Palideció cuando Rose le dirigió una rápida mirada de desdén,sus labios se curvaron en aquella sonrisa maliciosa que ella recordaba. Con un brazo posesivo agarró a Anthony. A Kristen le dolió mucho aquel gesto y su mirada se dirigió a él. Seguía tan atractivo como ella lo recordaba,aunque su cara reflejaba cansancio. Kristen pensó que sería debido a la preocupación por su padre y deseó acariciar su rostro para relajarlo. De repente él la miró,el corazón le latía tan desenfrenadamente que pensó que le iba a estallar. Se mordió el labio inferior en un intento de dominar sus emociones. Vio que sus adorados ojos verdes relampagueaban de ira,y sintió la esperanza de que dejase a Rose a un lado y corriera hacia ella. Deseaba tanto estar entre sus brazos que echó a andar hacia él,incapaz de contenerse. Pero lo único que ocurrió,fue que la luz de los ojos de Anthony se apagó. Parecía que miraba a través de ella sin verla,sin mostrar signos de reconocerla. Ella,que había dormido entre sus brazos y habían compartido todas las emociones que un hombre y una mujer pueden experimentar. El hombre que la había enseñado a vivir le estaba enseñando a morir,y como buena alumna,se sintió morir con cada latido de su corazón. Vio que los ojos verdes pasaban de ella a Rose,vio como besaba sus cabellos,le pasaba un brazo sobre los hombros y desaparecían entre la multitud. Kristen casi podía saborear aquel beso,tenía que haber sido para ella,pero lo había recibido Rose. Se sintió traicionada. De algún modo echó a andar,no sabía a donde ni porqué,pero sentía la necesidad de alejarse de aquella mujer a la que Anthony ya no quería. Caminó hasta que ya no pudo seguir andando,en su agotamiento descubrió que quedaba lo bastante de humano en ella para ser consumido por el odio que sentía hacia Anthony Cacchione. Aquel odio era tan aniquilador,como el amor que sentía por él.

Amarte es inevitable

Capitulo 14 Dennis sobrevivió a la operación,a ella le permitieron que se sentara a su lado en cuidados intensivos. Se atrevió a abrigar esperanzas,a ver la luz al final del túnel. Llevaría semanas pero,al final se repondría lo suficiente como para que ella le explicara que se habían casado,pero que jamas podría ser su esposa. Él la dejaría libre,y Anthony la estaría esperando. El corazón se le encogió de pánico porque sabía que Anthony no era un hombre paciente,luego se relajó pensando en que había cambiado. Ahora era un hombre enamorado,y el amor podía ser muy paciente cuando no había otro remedio. El domingo pasó,y el lunes,durante los periodos de consciencia de Dennis ella le habló de todo lo que él quería oír. Se concentró en él por completo,cerrando su mente al conocimiento de que Anthony la llamaba ese mismo día. Sabía que con cada hora que transcurría,sus posibilidades de sobrevivir aumentaban. Un leve roce de una mano despertó a Kristen que dormitaba en aquella silla incómoda de la habitación del hospital,el cuarto estaba en penumbras,se preguntó que hora sería y durante cuanto tiempo la habría vencido el cansancio. Pero algo la había despertado. Dennis se encontraba en la cama junto a ella,podía distinguir su media sonrisa en la oscuridad. Fue a encender la luz,pero él le agarró la mano impidiendo que se levantara. -¿Necesitas algo cielo?- Le preguntó Kristen con ternura. Se notaba que él apenas podía incorporarse en la cama,estaba débil. Le habló en suaves susurros. -Kristen,te he amado desde el primer momento en que te vi,tu mirada,tu sonrisa,tu gran corazón...para siempre has sido mi luz,mi gran amor. Ahora necesito que cumplas tu promesa,se feliz mi amor,y se fuerte,nunca te rindas ante la posibilidad de cumplir tus sueños.- A Kristen se le formó un nudo en la garganta,no sabía que responder ante tanto amor que él le profesaba,se sintió una vil traidora y no la gran mujer que Dennis creía que era. -Shh cariño no te esfuerces,debes descansar,hablaremos cuando estés más recuperado.- Él asintió a sus palabras,pero antes de caer en un profundo sueño le dijo: -Recuerda mis palabras,pase lo que pase se feliz,puedo soportarlo todo excepto verte triste,siempre te amaré mi amor.- Antes del amanecer del martes,Dennis murió. Sucedió de repente y a Kristen la pilló completamente desprevenida. Estaba convencida de que lo peor había pasado ya. Que estúpida había sido al no asociar sus palabras a una despedida. Entró en un estado de shock,y no fue consciente de que la sedaban y la llevaban a una camilla. El miércoles pudo pensar,sentir y actuar otra vez. Instintivamente regresó al apartamento,era el único hogar que tenía,y el mensaje de Anthony estaría esperándola. Sólo Dios sabía cuanto necesitaba de su apoyo en aquellos momentos. Ángela estaba durmiendo,fue a su habitación a coger el mensaje que debía haber sobre la almohada,pero no estaba. Tras un búsqueda más detenida tampoco lo halló,aunque decidió no preocuparse. Se cambió de ropa y se recogió los cabellos las manos le temblaron ligeramente al recordar que a Anthony le gustaba suelto. Su amor era lo único sólido a lo que podía agarrarse. La maleta no estaba sobre la cama,dedujo que Ángela habría deshecho su equipaje. Todo el mundo se comportaba con tanta amabilidad que sintió ganas de echarse a llorar. Hizo un esfuerzo por evitarlo mientras se daba cuenta que la foto de Dennis seguía en la mesilla,la cogió para mirar aquel rostro tan querido. Las palabras de Dennis inundaron su mente,resonando en su cabeza y no pudo detener las lágrimas. -Pase lo que pase se feliz,puedo soportarlo todo excepto verte triste. Prométemelo.- Ella se lo había prometido,conmovida por la profundidad del amor de Dennis. Se había dado cuenta de que el amor era una fuerza que escapaba al control humano,y que nadie era responsable de a quien amaba. Simplemente sucedía. Una vez que lo hubo aceptado,fue como si hubiera recibido el perdón. Con un esfuerzo,Kristen intentó dejar atrás el pasado. Tenía que pensar en el futuro,y Anthony era su futuro. Impulsada por la necesidad de sentirse ocupada fue hacia el colegio,Bryan la recibió con simpatía y alivio,pues era el quien la suplía. -¿Hay algún mensaje para mi?- Era una posibilidad remota de que Anthony hubiera llamado a la escuela al no encontrarse ella en casa,pero debía considerarla. -No.¿Debería haberlos?- Kristen estuvo a punto de chillarle que si,pero se las arregló para dominarse. -Creía que iban a llamarme por teléfono.- -Pues no hay nada.¿Está segura?- -No,sólo me lo preguntaba.- -Bien,si no se encuentra bien...- -Estoy bien,gracias Bryan pero necesito trabajar.- Su compañero dudó un momento pero luego asintió. -Está bien,pero llámeme si me necesita.- Kristen estaba frenética,pero hizo un esfuerzo por calmarse. Era posible que Anthony no hubiera dejado mensaje porque tenía la intención de volver a llamar,el teléfono podía sonar en cualquier momento y ella podría oír su voz y hallar un poco de estabilidad en un mundo que se tambaleaba. Intentó concentrarse en el trabajo,pero no halló la forma de hacerlo. Le resultaba muy difícil mostrar a quince niños una alegría que no sentía. Al terminar la mañana fue llamada al despacho por el director del colegio. -Señor Tomas.¿Quería verme?- El director asintió,tenía el cabello de un moreno canoso y sus ojos marrones quedaban ocultos tras las gafas. No era muy mayor,Kristen supuso que rondaba los cuarenta y cuatro. -¿Qué hace trabajando señora McMillan?- -Yo...necesitaba sentirme ocupada.- -Me temo que un colegio no es lugar ideal para usted estos días.- -¿Me está despidiendo?- El señor Tomas negó con la cabeza. -Sólo digo que por ahora,sería mejor que no volviera al trabajo. Pero por supuesto que usted podrá volver en cuanto se sienta mejor. Supere todo y tómese un tiempo,los niños la estarán esperando con los brazos abiertos cuando se sienta preparada para regresar. Hasta entonces restringiré su contrato,pero anímese,será temporal.- Cuando llegó al apartamento se encontró con Ángela,que nada mas verla corrió a darle un abrazo. -Has ido a trabajar.¿Verdad?-Le preguntó su amiga. Kristen asintió con un nudo en la garganta. -Sí,pero ya no tendré que volver,no te preocupes.- Le contó todo lo ocurrido a su amiga mientras esta la escuchaba. -¿Y no le rebatiste?- Kristen negó. -No Ángela,no tenía como hacerlo. Con un solo día me ha bastado para darme cuenta de que el señor Tomas tiene razón,necesito superar esto primero. Solo que...- -Necesitas el trabajo.- Terminó Ángela por ella. Kristen volvió a asentir. -¡Oh amiga cuanto lo siento! Cuenta conmigo para todo,cuando tú quieras.- -Gracias.-Dijo Kristen intentando recordar cuantas veces había repetido la misma palabra durante los últimos días.- -Si,una cosa Ángela. ¿Me ha llamado alguien mientras estaba en el hospital?- -No mientras yo he estado aquí.- Kristen sintió que se le helaba el corazón,por primera vez admitió la idea de que Anthony no fuera a ponerse en contacto con ella. Tragó saliva e intentó sonreír. -Si tengo una llamada,¿Me buscarás al instante aunque sea de noche?- Ángela adoptó una expresión preocupada. -¡Por el amor de Dios Kristen! Precisamente lo que debes hacer es descansar.- -¡Tú hazlo!-Dijo Kristen apunto de perder el control. Dio media vuelta y se marchó,estaba temblando cuando llegó a su cuarto. Se sentó en un sillón de mimbre que tenía en el rincón,abrazándose para intentar calmar los temblores que sus temores desataban. Había sufrido mucho y ya no podía más,Anthony le había prometido llamarla el lunes. De nada le valían las excusas que había imaginado. Cuando recordó el modo en el que habían estado juntos se calmó,se sentía a salvo en su refugio de amor. Anthony tenía que llamar aquella misma noche,lo haría impulsado por la misma necesidad que ella sentía de volver a oír su voz. Más tranquila,Kristen se cambió de ropa. Se puso el pijama y se echó sobre la cama con la foto de Anthony y ella entre las manos,conforme se relajaba el cansancio y el dolor de los últimos días cayeron sobre ella. Se le cerraban los ojos sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Quería descansar un poco,solo hasta que Anthony llamara... Ángela la encontró en la misma posición a la mañana siguiente,sintiendo pena la tapó completamente con la colcha. Se quedo extrañada al ver una fotografía que se le había caído de la mano,estaba un poco arrugada,tuvo que alisarla antes de estudiarla. No conocía a aquel hombre,pero paseaba junto a Kristen con un brazo sobre ella mientras que Kristen mostraba un aspecto de completa felicidad. Perpleja,Ángela dejó la foto sobre la mesilla. Kristen se desperezó,abrió los ojos y miró a Ángela sin reconocerla. Tuvo que aguardar un momento para darse cuenta de donde estaba. El mismo pensamiento con el que se había quedado dormida fue el primero en acudir a su mente. -¿Ha llamado él?-Preguntó ansiosa cogiendo la mano de su amiga. -Pobrecita,has estado soñando. Dennis no puede llamar,está...- -¡No me refiero a Dennis sino a Anthony! Tiene que haber llamado.- -¿Anthony?-Preguntó Ángela pasando de la compasión a la sorpresa. -¿Quién es? No te pongas así,no ha llamado nadie.- A Kristen le temblaron los labios,con los ojos anegados en lágrimas empezó a dar vueltas en torno a la cama. Ángela se preocupó,la hizo sentarse en la cama y le acarició los cabellos. -Haremos una cosa,tú te quedaras aquí quietecita mientras yo llamo a un médico. Has pasado una prueba muy dura,no me extraña que te encuentres mal.- -No quiero un doctor,quiero mi fotografía.- Parecía estar al borde de una crisis de histeria,Ángela se apresuró a alcanzarle la foto. -¿Te refieres a ésta?- Kristen la cogió mirándola como si su vida dependiera de ella,luego levantó hacia su amiga unos ojos angustiados. -Todo se ha echado a perder Ángela,absolutamente todo.- Rompió a llorar,su amiga la abrazó para tranquilizarla y cuando se calmó,hizo que le contara toda la historia. -Siempre he dicho que te habías atado a un hombre demasiado pronto. No debes sentirte culpable de lo sucedido,era inevitable.- -Eso es lo que yo me digo,me engañe al pensar que todo saldría bien porque Anthony y yo nos queremos. Pero no ha llamado y había prometido hacerlo.- Pensó que Rose se lo había advertido,le había dicho bien claro que era un mujeriego sin remedio. Kristen cerró los ojos mientras una oleada de angustia la invadía. Sentía que el mundo se había venido abajo en unos días. -Yo no fui mas que un reto para él.-Murmuró -Estaba comprometida con otro hombre y tenía que hacerlo a un lado. En eso residía todo mi atractivo.- -Eso son suposiciones,tienes que creer en tus sentimientos,y tu sentías que te amaba.¿No es así?- -Sí- La calma y el buen sentido de su amiga la aliviaban,necesitaba liberarse del trauma que los últimos días habían supuesto para ella. Comenzó a sentirse mejor. -Puede ser que Anthony haya quedado incomunicado en algún lugar.- Argumento Ángela viendo que Kristen perdía algo de su palidez. -La agencia debería saber cual es el próximo punto de de contacto. ¿Por qué no les llamas y averiguas?- -No.-Repuso Kristen sintiendo que en ella renacía la confianza. -Anthony me dijo que debía confiar en él,con la clase de vida que lleva lo último que necesita es una mujer llamando por teléfono cada cinco minutos.- -A mi me parece que son algo mas que cinco minutos. Y en éste caso en particular,yo diría que tienes todo el derecho a estar histérica.- -No,sabía muy bien lo que hacía cuando traicioné a Dennis. Ya llamará,mientras tanto,necesito una buena ducha.- De ese modo,Kristen se mantuvo sostenida por la creencia de que Anthony llamaría. El jueves y el viernes resistió con todas sus fuerzas,pero durante el fin de semana su confianza comenzó a flaquear. El lunes se celebró el funeral,Ángela la acompañó. A Kristen le pareció que estaba enterrando a un amigo muy querido,y no a su marido. El anillo de oro que tenia en el dedo era lo de menos. En cuerpo y alma era la esposa de Anthony,que todavía no había dado señales de vida. -¡Por el amor de Dios!-Exclamó Ángela cuando regresaron al apartamento. -Llama a la agencia y enteraté de donde está y de porque no ha llamado. No puedes seguir así,estas destrozándote.- -¿Con Dennis recién enterrado? No me parece correcto.- -Has hecho por él todo cuanto estaba en tus manos mientras vivía,ahora se ha ido,pero tú y Anthony seguís viviendo. Encuéntralo y ten la valentía de volver a estar viva.- Kristen la miró con expresión angustiada. -Pero él me dijo que tuviera confianza.- -¿Y todavía la tienes?- Kristen se miró las manos que se retorcían nerviosamente en su regazo,entonces se puso en pie y recogió su bolso. Fue al teléfono y buscó el número de la agencia. Le dijeron que el señor Anthony Cacchione se encontraba en la delegación de Hong Kong desde el sábado y que no había ningún problema con las comunicaciones,estaba en contacto regular con la oficina central. Kristen sintió que era otra persona la que pedía el número de teléfono de Hong Kong y lo apuntaba,cuando colgó se quedó mirando aquel numero durante mucho tiempo. No quería llamar,tenía demasiado miedo de confirmar lo que ya sabía en su interior.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Amarte es inevitable

Capítulo 13 Durmieron abrazados,algo que ella nunca había encontrado cómodo junto a Dennis. Kristen despertó primero. La lamparilla seguía encendida y extendió cuidadosamente el brazo para apagarla. Se quedó despierta en la hora oscura que precede al amanecer. Se habían olvidado de cerrar las cortinas,y la tenue luz que entraba por la ventana le permitía ver la cabeza de Anthony descansando a su lado. Dormía profundamente,e incluso durante el sueño,daba la impresión de ser fuerte. Kristen sintió en su interior como el amor rebosaba en su pecho,y se inclinó para besarle el pelo en desorden. ¡Pobre Dennis! No se merecía lo que iba a hacerle,lo que ya le había hecho. Miró a Anthony y su ansiedad remitió. No podía hacerla responsable de algo que era tan inevitable como irresistible. Kristen se apretó contra el cuerpo de Anthony tanto como pudo,él murmuró entre sueños y la abrazó por la cintura. Quizá tuvieran que tomar caminos separados,pero nada podría separarles. Se amaban,y confiaba en que eso bastara. Cerró los ojos y se durmió otra vez,Anthony había puesto el despertador para el último momento,de modo que pudieran estar juntos todo el tiempo disponible. Cuando sonó la alarma,los dos se vieron metidos en un vendaval de prisas. Se ducharon juntos,se vistieron y tomaron un café a la carrera. En ese momento,el sonido del timbre invadió su pequeño mundo privado. -¡El taxi!-Dijo Anthony abriendo los brazos. Kristen se abrazó a él con todas sus fuerzas,notando sus besos en el pelo,la frente,una boca que buscaba sus labios. Levantó el rostro con los ojos cerrados sabiendo que no había bastante tiempo,que nunca tendrían el tiempo suficiente. Cuando llegaron al taxi,el conductor no dejo de observarles por el espejo retrovisor. Pero en Roma se entiende el amor. Kristen no se sintió molesta durante el breve trayecto hasta su hotel,en el que no dejo de abrazar a Anthony. -¿Cuándo veas a Dennis no irás a...?- Empezó él cuando llegaron. Kristen le puso un dedo sobre los labios. -No te preocupes.- Él la miró a los ojos y pareció contentarse con su respuesta. -Te llamaré a tu apartamento el Lunes.- -Estaré allí.-Prometió ella. Sabía que a Anthony apenas le quedaba tiempo para ir al aeropuerto y se aparto de él,fue lo más duro que había hecho en toda su vida. Salió del taxi,cerró la puerta y se quedó allí diciendo adiós con la mano hasta que lo perdió de vista. Entró al hotel y recogió su llave sin hacer caso de la mirada de complicidad del conserje. Después de recoger la habitación,se echó el bolso por el hombro y cogió su maleta. Tenía por delante una tarea muy desagradable,pero el amor que sentía por Anthony le daba fuerzas para afrontarla. Entregó la llave de su cuarto y se dirigió al metro con paso decidido. Su aventura en Roma había terminado,el resto de su vida empezaría cuando Anthony fuera a Arizona a recogerla. Cuando Kristen llegó a su apartamento,no encontró rastro de su compañera. Seguramente estaría durmiendo. Entró de puntillas a su cuarto,dejó la maleta sobre la cama y se sentó. Estaba agotada,tanto física como mentalmente. Emocionalmente se sentía arropada por el amor de Anthony. Aunque estaba cansada,Kristen no tenía ganas de dormir. Un último obstáculo se interponía entre ella y la felicidad,antes de poder descansar la cabeza sobre la almohada,tenía que hablar con Dennis y hacerle entender. Involuntariamente echó un vistazo a la fotografía que había en la mesilla de noche,había sido tomada antes de que Dennis fuera a los Estados Unidos. Él tenía unos grandes ojos marrones,una boca sensitiva y el pelo castaño bien peinado. Tan diferente de Anthony como la noche y el día. Tuvo un momento de duda,pues no quería hacer daño a Dennis. Pero se sobrepuso con las fuerzas que sacaba de su amor por Anthony. Dennis llegaba aquella misma tarde,y esa misma tarde hablaría con él. Se levantó y comenzó a deshacer el equipaje,era mejor mantenerse ocupada para no pensar. En aquel momento,vio la nota que había sobre su almohada. Sonrió,pues no le cabía duda de que era de Ángela dándole la bienvenida. Su compañera siempre había sido muy atenta y cariñosa con ella. La sonrisa se le borró del rostro al leer la nota,sus dedos se aferraron a el papel mientras sentía que el hielo la invadía. Una parte de su mente recordó las premoniciones que había tenido en Roma,el sentimiento de que para ella y Anthony no había tiempo. La otra parte de su mente se aferró a la esperanza,diciéndole que estaba al borde del pánico por nada. Cuando llegó al final de la nota,la releyó. “Siento decírtelo de esta forma.” Había escrito Ángela. “Dennis está gravemente enfermo en el hospital,parece ser que llego antes de lo previsto y tuvieron que internarlo. El doctor Brizan,ha llamado para pedir que te pongas en contacto con ellos lo antes posible.” Al final de la nota estaban cuidadosamente apuntados,los datos y la dirección del hospital. Kristen cogió el bolso para buscar la foto que se habían hecho en Roma,era como un talismán que probaba que habían sido felices. Luego salió y llamó a un taxi,se sentía atontada. Una sensación de culpa la invadió,el remordimiento de saber que mientras Dennis estaba enfermo,ella se había enamorado de otro hombre. Cuando llegó,una enfermera la condujo a una sala de espera y fue en busca del doctor que atendía a Dennis. Se presentó un hombre de aspecto tranquilo que rondaba los cuarenta años. Se fijó en su expresión rígida y pidió a la enfermera que les trajera un poco de té. Charló tranquilamente mientras esperaban a que lo sirvieran. Kristen fue incapaz de abordar el tema que la había llevado allí. Todavía no podía creer que aquello estaba sucediendo realmente. Sólo después de que accediera a tomarse el té,el médico comenzó a explicarle la situación. En realidad,no entendió nada,hasta que le oyó decir... -Le operamos mañana.- -¿En domingo?- Era un tontería,pero no se le ocurrió otra cosa. -El tumor crece con tanta rapidez que le hubiéramos operado hoy si nos hubiese dado permiso. Antes quería verla a usted,ese es el motivo de que se negase a que le operaran en América. Quería venir a casa,la mayoría de la gente lo hace cuando creen que van a morir.- -Pero no va a morir.¿Verdad?- No pudo continuar hablando,se resistía a aceptar que Dennis tenía un tumor en el cerebro. Aquello era cruel e injusto,el amable y cariñoso Dennis a las puertas de la muerte. Hubiera acudido antes de haberlo sabido,pero no lo sabía. Se había ido a Roma en donde se había enamorado,recordó la pasión de su última noche. Sentía que Anthony se le escapaba mientras intentaba con desesperación agarrarse a él. El médico continuó hablando. -Habría tenido una buena oportunidad si hubiera buscado ayuda cuando se dio cuenta de que algo no andaba bien,pero Dennis es un joven muy testarudo. Estaba decidido a terminar sus estudios y casarse con usted después,tenía la seguridad de que había tiempo.- -¿Y ahora?- -No quiero mentirle,su historial medico no es bueno,creo que usted ya lo sabe.- -Sé que tuvo una enfermedad renal cuando era pequeño,pero creía que la había superado.- -Le dejó un riñón inutilizado y el otro seriamente dañado,no operaríamos si existiera otra solución. Pero si no lo hacemos,morirá de todas maneras.- -¿Va a operarle usted?- El doctor asintió. -¿Qué puedo hacer para ayudar?- -Seré sincero. La única cosa que sostiene a Dennis es su deseo de vivir,y usted forma parte de él. Quiere casarse con usted de inmediato. Tenemos una licencia especial y el sacerdote está avisado,sé que no es la boda que habían imaginado pero...- -Claro-Se oyó decir a si misma. El doctor le puso una mano en el brazo,pero el contacto humano era algo a lo que Kristen no podía reaccionar. No penetraban ni en el hielo ni en la desesperación que la aprisionaban. Al casarse con Dennis,renunciaba a Anthony,y no podía hacer eso. Más adelante cuando Dennis se recuperara podría explicárselo,también podía explicárselo a Anthony. -La enfermera le conducirá hasta él.- Dijo el médico poniéndose en pie. La conversación que había destrozado su vida había concluido. Si tan solo pudiera llamar a Anthony,pero estaba lejos de su alcance. No tenía ni la más mínima pista de donde se hallaba. Tendría que confiar en ella con la misma intensidad con la que ella confiaba en él. El doctor la estudiaba cuidadosamente. -Tendrá que ser valiente y guardarse sus temores,Dennis necesita verla sonriente y confiada,saber que tiene una razón para vivir. Sé como se debe sentir,pero debe de centrarse en él y olvidarse de todo lo demás.- Ella asintió,aunque el médico no podía saber como se sentía. Nadie podía excepto Anthony. Cuando vio a Dennis,había una sonrisa en sus labios. Él parecía no haber cambiado,quizá estuviera un poco más delgado. -¡Hola gandul! Si esto es un truco para librarte de casarte conmigo estás muy equivocado.- El rostro de Dennis se iluminó,abrió los brazos y Kristen corrió hacia ellos. Sentía que las lágrimas le brotaban de los ojos,lloraba por Dennis y por ella misma. Una hora después,estaban casados. Las enfermeras y los doctores se portaron maravillosamente al convertir la breve ceremonia en toda una celebración. Pero en algún sitio del mundo estaba Anthony,que no sabía que se había convertido en la mujer de otro. Kristen llamó al trabajo y explicó lo sucedido,pidió permiso y rogó que lo entendieran. Pasó la noche junto a la cama del hospital,le cogió la mano a Dennis mientras escuchaba los planes que el tenía para el futuro. Por la mañana tuvo muy poco tiempo para decirle todo lo que deseaba,para hacer que luchara por vivir. Pero fue él el que antes de ir al quirófano dijo algo que la dejo estática. -Kristen,si algo no saliera bien solo te pido una cosa. Debes de prometerme que lo harás.- -Está bien.-Dijo con el corazón en un puño,pues no soportaba la idea de que algo saliese mal. -Si algo me pasa Kristen,deberás ser feliz. Rearás tu vida,prométemelo.- Le dijo apretando su mano. -Te lo prometo Dennis.-Se oyó musitar ella misma. -Tú solo procura volver conmigo,¿Si?- Él asintió con una sonrisa. -¡Bien hecho!- Le dijo la enfermera cuando se lo llevaron a quirófano. -Le ha dado una razón para vivir,y eso es lo importante.- Kristen se limitó a asentir en silencio,se sentía agotada,y se sentó para afrontar la larga espera. Sacó la fotografía de Anthony y ella,pero volvió a guardarla. Era la esposa de Dennis,y su marido luchaba por su vida en un quirófano. Nada parecía real,no estaba segura de si alguna vez podría enfrentarse a la realidad.

martes, 3 de febrero de 2015

Amarte es inevitable

AVISO:Éste capítulo tiene una parte de contenido erótico. Capitulo 12 Cuanto más intentaban detener el tiempo,más parecía correr éste... -¿A qué hora te vas mañana?-Preguntó Anthony el viernes por la tarde. -A las diez de la mañana.¿Y tú?- -Un poco más temprano,a las siete.- Ambos se quedaron en silencio,faltaban muy pocas horas y todavía quedaba mucho por resolver entre ellos. Anthony había hecho honor a su palabra y le había concedido todo el tiempo del que disponía para que ella tomara su decisión,pero los minutos se agotaban inexorablemente. Tenía que decidirse entre volver a una vida conocida con Dennis o arrojarse a lo desconocido en brazos de Anthony. -Es nuestra última noche y te quiero para mi solo. ¿Quieres venir a cenar a mi casa?- A Kristen no le pasó por alto el sentido de sus palabras,si accedía sería mucho más que una cena juntos. Tenía que tomar la decisión en aquel momento y no después,en soledad de su cuarto como había pensado. Intentó pensar en Dennis y en la vida que habían llevado,pero no pudo. Anthony llenaba su mente,sus ojos,su corazón... En aquel momento,se dio cuenta de que nunca había existido tal decisión. Siempre había sido una cuestión de cuanto podía demorarla. Y no podía aplazarla más. -¿Kristen?-Inquirió Anthony suavemente. Aquel era un momento extraño para Kristen. -¿Sabes cocinar?- -¿Acaso importa?- -No-Musitó. -Vendré a recogerte a las siete.- Anthony le dio otro beso en la mejilla antes de separarse,aquella era una hora antes de lo habitual,pero ella lo comprendió. Simplemente no disponían de más tiempo,y permanecer separados suponía malgastarlo. La tomó de la mano besándole la palma y reteniéndola hasta el último segundo,hasta que ella se dio la vuelta y desapareció tras la puerta de cristal. Kristen recogió la llave y subió a su habitación para inspeccionar las pocas prendas que tenía en el armario. Quería llevar algo deslumbrante,como el vestido de Rose la noche de la fiesta. Pero no disponía de algo así,tendría que usar el vestido negro otra vez. No había llevado los pendientes desde la fiesta,y decidió que los luciría aquella noche. Noche en la que abandonaba a Dennis,y eso los convertía en apropiados para la chica de Anthony. Mientras se bañaba y arreglaba se sintió curiosamente liberada. Había tomado una decisión y no pensaba preocuparse por lo que viniera a continuación. Bajo su aparente calma se escondía una agitación que pugnaba por salir cuando las manecillas del reloj se acercaron a las siete. Entonces,el alivio que había sentido se derrumbó estrepitosamente. Le temblaban las manos,y pensó que casarse debía parecerse a aquella sensación. Pero no iba a casarse,ya no. Anthony llegaría y ella se iría con él,no esperaba que Dennis lo entendiera,ya que ni ella misma lo comprendía. Pero tenía la premonición de que la chica que Anthony había creado no iba a poder resistir,decidió alejar los malos pensamientos. Kristen se detuvo ante el espejo. Había usado una sombra suave y un lápiz para resaltar los ojos,el color de los labios era de un rosa provocativo. Dennis no la hubiera reconocido,pero Anthony sí. -¡Trágate tus palabras Rose!-Dijo en voz alta. -Él es mío y nunca podrás arrebatármelo.- Con aquel estado de animo bajó las escaleras para reunirse con él. -Estás deslumbrante.-Dijo él besándola en los labios bajo la mirada atenta del conserje. Los nervios de ella se relajaron y dieron paso al placer. Con un gesto inconsciente dejó la llave sobre el mostrador para sucumbir a la magia del brazo de Anthony sobre sus hombros. -¿Como va la cena?-Preguntó mientras se dirigían al coche. -No acaba de satisfacerme pero no te preocupes,no te dejaré morir de hambre.- Ella se echó a reír,pensó que era extraño que se pudiera reír,pero Anthony hacía que todo fuera fácil y natural. Se le ocurrió que quizá había preparado tantas veces la escena de seducción que era un maestro en ese arte. No le importó,era algo que ella deseaba. -Te has quedado muy callada.- Observó Anthony mientras conducía. -Estaba pensando que he olvidado las pastillas para la indigestión.- Su buen humor fue compensado por la cálida risa de él. Al poco tiempo llegaban al paseo donde se levantaba la elegante casa de la abuela de Anthony. Cuando entraron en el ascensor,tuvo la curiosa sensación de que ya había pasado por aquel trance. El piso estaba en silencio. Anthony le quitó la chaqueta. -No huelo a comida.- -Ya olerás,necesitaba tanto tenerte aquí que no me lo podía creer. Por lo general no soy supersticioso,pero no me atrevía a anticiparme demasiado. ¿Puedes entenderlo o piensas que estoy loco?- Ella lo entendía demasiado bien. Se acerco a él,su cuerpo suave reclamaba la firmeza del otro,exigiendo. -Kristen- Murmuró él pasándole las manos por la espalda hasta las nalgas para estrecharla contra si. -Mi Kristen- Al instante,Kristen sintió que Anthony estaba dispuesto. Se movió contra el restregando su pelvis con la suya. Nunca hasta ese momento había imaginado que fuera capaz de abandonarse tanto,parecía una criatura primitiva. Anthony jadeó y dio rienda suelta a su propia pasión,sus labios se buscaron febrilmente. Sus sentidos despertaron al tiempo que sus bocas se buscaban insaciables. Kristen arqueó la espalda cuando él le desabrochó el vestido y acarició su piel desnuda. El vestido cayó al suelo y ella lo apartó con el pie. Kristen le desabotonó la camisa y le pasó las manos por el musculoso pecho. Luego se apretó contra él en un intento frenético de aliviar la tensión de sus pezones endurecidos. Él la separó y le acarició los pechos con manos firmes,los pellizco y manipuló hasta que el deseo le nublo la vista y Kristen empezó a morderle. Pequeños y suaves mordiscos sobre el pecho y el hombro mientras sentía que el deseo le arrasaba las entrañas. Amenazaba con explotar dentro de ella,pero la explosión no llegaba, y ella le castigaba por ello. Anthony la levantó en brazos y la llevó al dormitorio. Después de dejarla sobre las sabanas de seda,se tumbó a su lado. Una tortura nueva y deliciosa dio comienzo cuando le lamió los pezones mientras se terminaba de desvestir. Cuando ambos estuvieron desnudos,ella exploró su piel con las manos. Sus labios se movían por todo su cuerpo hasta que el fuego que la consumía,estalló por fin. Bajo lentamente hasta su miembro para cogerlo entre sus manos y le dio una lamida,Anthony tembló. Ahora el que se sentía deliciosamente torturado,era él. Kristen succionaba,mordía y lamía hasta el último rincón. Cuando Anthony no pudo más,la cogió por los brazos para dejarla debajo de él sobre la cama. Kristen gritó cuando entro en ella. Cada vez más profundo,más fuerte. Con cada embestida ambos sentían que tocaban el cielo. Cuando alcanzaron el clímax,ella se aferró a su cuerpo para acunarlo mientras él se derrumbaba. Ninguno de los dos habló,se quedaron quietos con los corazones latiendo al unísono en el silencio de la habitación. Las mejillas de Kristen estaban mojadas por las lágrimas. Amaba a aquel hombre en cuerpo,corazón y alma. La búsqueda había comenzado con Dennis,pero se había prolongado a causa de una insatisfacción interna. Había encontrado al hombre para el que había nacido. Gimió en protesta cuando Anthony salió de ella. Hubiera querido permanecer así para siempre. Anthony la miró con una ternura que le hizo más soportable la separación. Le besó la humedad de las mejillas y le apartó los cabellos desordenados de la cara. -Creo que he estado en el limbo.- Ella le respondió con una sonrisa. Su timidez había desaparecido,ya podía ser ella misma,la Kristen que Anthony había descubierto. -¿Tan terrible ha sido?-Preguntó maliciosamente. -No ha sido de este mundo,pensé que tocábamos las estrellas.- -Tú quizá,yo he ido más allá.- Anthony le pasó un dedo por los labios,la pasión se había calmado,pero ya no la necesitaban. -¿Te he demostrado cuánto te quiero? ¿Te das cuenta de porque no podía perderte desde la primera vez que nos encontramos? Con una mirada bastó para que te quisiera más de lo que nunca había querido a nadie. Y más de lo que nunca querré.- Todo había sucedido tan rápido que Kristen no sabía si podía creer en la felicidad perfecta. -Te quiero mucho.-Dijo ella sintiendo que la ansiedad se desvanecía. -¡El tiempo y el esfuerzo que me ha costado que lo dijeras!- -¡Menos de una semana!Y eso que tenía otras cosas en mente.- Anthony la calló con un beso,luego se levantó y la estrechó entre sus brazos. -Pero no vamos a hablar de eso ahora.- -¿Y qué vamos a hacer?- -Tomar una ducha,cocinar,comer...- Kristen le echó los brazos al cuello sin la menor vergüenza por su desnudez. -¿No te parece que lo estamos haciendo todo al revés?- -No-Contestó él camino al cuarto de baño. -Así podemos hacer el amor otra vez.- -Pero no fue así como lo tenías planeado.¿No?- -No,pero me sorprendes constantemente.- -Anthony tengo miedo de que te aburras de mi,no soy nada especial.- Anthony la miró asombrado. -Créeme Kristen,eres muy,pero que muy especial. Yo creía que lo conocía todo,y me has demostrado lo equivocado que estaba. Espero tener un momento como éste cada día de mi vida.- Kristen descubrió que no había cambiado tanto,porque se sonrojó e intentó ocultar el rostro contra su hombro. Anthony rió mientras se metían en la ducha. -Es demasiado tarde para que aparentes modestia,ahora se que clase de fiera se esconde tras esos sonrojos.- Kristen lo fulminó con la mirada aunque sabía que no era lo apropiado. Acabaron haciendo el amor mucho antes de lo que se habían propuesto. Al cabo de un rato,consiguieron llegar a la cocina. -Espero que hayas pensado en algo sencillo.-Dijo ella. -Tengo hambre y no me siento capaz de muchos esfuerzos.- -Es bastante sencillo. Cocktail de gambas que ya está preparado en la nevera,carne a la turca que ya está en adobo y ensalada que ya está preparada. Vino blanco que está enfriándose,y una mesa que ya está puesta.- -¡Cuantos ya!Has debido de estar muy atareado.- -No quería desperdiciar el tiempo en otra cosa que no fuera seducirte,pero has echo que fuera innecesario.- -¿Me lo vas a recordar siempre?-Dijo sonriendo. ¿Era tan importante? Me refiero a la seducción. ¿No hubiera sido suficiente que nos confesáramos nuestro amor?- Anthony negó con la cabeza,su expresión era de seriedad. -Necesitaba hacerte mía. En primer lugar,no soportaba que pertenecieras a otro hombre. Y después,no podía estar seguro de que lo dejarías hasta comprometerte conmigo,eres una persona muy leal y no podía descuidarme hasta estar seguro de que toda tu lealtad era para mi.- Kristen le puso un dedo en los labios,estaba conmovida por sus palabras. Y le sorprendió que pudiera estar tan inseguro después de lo que había pasado entre los dos. -Soy toda tuya. Corazón y mente,cuerpo y alma.- -Con eso basta para empezar.-Dijo él estrechándola entre sus brazos. Tardaron mucho en poner la carne a asar,los dos eran incapaces de estar sin el otro mas de unos pocos segundos. Al final,cenaron a la luz de las velas sin que sus manos dejaran de tocarse por encima de la mesa. A Kristen le parecía estar viviendo en un sueño,y sintió que el dedo helado de la duda se le clavaba en la médula. -¿Anthony?- -¿Si cariño?- -La primera vez que comimos juntos propusiste un brindis por mi boda. ¿Como pudiste hacerlo si no querías que me casara con Dennis?- -El brindis era en honor a tu boda,no dije con quien.- Ella no había pensado en eso,pero la respuesta no la había tranquilizado. -Me dijiste que me contarías el porque no debía casarme con él cuando estuviera preparada,creo que ahora lo estoy.- Anthony extendió la mano sobre la mesa para coger la de ella firmemente. -Dennis llegó a tu vida en un momento en el que necesitabas a alguien a quien amar y que te amase. No niego que ese amor pareciera real durante algún tiempo,pero se basaba en la inseguridad y en la dependencia. Era el amor de una adolescente,y ahora has madurado. Había mucho en ti que no había sido satisfecho,y esa es la razón de que huyeras,estabas buscándolo.- -Y yo que decía que no había venido a Roma a buscar aventuras.- -Si le llamas a esto una aventura..- El apretón se hizo demasiado fuerte para ser cariñoso,la expresión de Anthony era severa. Kristen hizo un gesto de dolor e inmediatamente la presión cesó. Sin embargo,seguía enfadado. -¡No me digas que todavía tienes dudas!- -No-Se apresuró a decir ella. -Nos amamos,y estoy segura de que podemos hablar de este tema de una forma racional.- -Podemos intentarlo,pero tendrás que disculpar mi carácter celoso.- Dijo él mientras le besaba la mano. -Perdóname si te he hecho daño,pero no puedo soportar siquiera el compartir tus pensamientos con alguien más.- A Kristen le impresionó que él se preocupara tanto y sus dudas desaparecieron,le levantó la mano y besó sus dedos. -Tú me has pedido en más de una ocasión que te creyera,bien,ahora tendrás que creerme tú a mi.- -Tienes la devastadora costumbre de tirarme mis propias palabras a la cara.- -¿Pero confías en mi?- -Completamente,después de todo tengo tu promesa de que nunca te casarás por nada que no sea amor.- -Aquello fue algo más que una promesa,fue un voto.- -Entonces,no tenemos ningún problema.- Kristen asintió,aunque sabía que ella aun tenía algunos. Pero el amor de Anthony le daba fuerzas para enfrentarlos,le ayudaría a encontrar las palabras adecuadas para decírselo a Dennis. Cuando regresaron a la cama estuvieron abrazados largo tiempo,disfrutaron de un sentimiento de unidad. -¿Cuándo volveré a verte?-Preguntó ella mientras le pasaba una mano por el pecho,maravillada por su masculinidad. -Iré a Arizona la segunda semana de junio,te recogeré e iremos juntos a Nueva York. Luego nos encargaremos de los detalles.- -¡Tres meses!¿Nos escribiremos?- -Te llamaré por teléfono,primero para decirte donde me encuentro y que he llegado bien.- Kristen se incorporó sobre el brazo para mirarle,era muy atractivo,como un dios. Y era todo suyo. -¿Todavía no sabes cuándo llegas?- -No es un vuelo directo,tengo que detenerme en las oficinas de la agencia que hay a lo largo del camino para hacer algunas comprobaciones.- -No me gusta pensar que no vamos a estar en contacto.- -Te llamaré en cuanto pueda,seguramente el lunes. Mientras tanto tienes que prometerme que no dejaras de pensar en mi.- Ella se lo prometió,Anthony la hizo rodar hasta quedar encima de ella. Sus besos se fueron haciendo más urgentes hasta que la pasión volvió a prender en ellos.

lunes, 2 de febrero de 2015

Amarte es inevitable

Capitulo 11 Anthony la llevó a un club nocturno,tal como ella se temía. Se había puesto un vestido de lana fina que no era del todo apropiado para la ocasión,no obstante,había un esplendor en ella que no tenía nada que ver con el maquillaje. Era debido a la compañía de Anthony. Sus ojos le decían que era especial,y eso le bastaba. Bailaron y descubrieron que les resultaba imposible permanecer separados el uno del otro,sus cuerpos tenían voluntad propia. Se pegaban el uno al otro como si la vida dependiera de ello. Pero Anthony llevaba un cuidado exquisito para no forzarla a nada. Cada vez que volvían a la mesa,mantenían una conversación impersonal. De modo que al volver a bailar, sus cuerpos se pegaban rindiéndose a la pasión. En sus momentos lucidos,se daba cuenta de que Anthony la estaba seduciendo al mismo tiempo que la trataba como a una amiga. Pero no tubo demasiados momentos lucidos. Cuando la llevó de vuelta al hotel,le cogió la cara entre las manos. -Hasta mañana,me va a parecer una eternidad.-Dijo él- Kristen asintió,había bebido muy poco vino pero se sentía intoxicada. Anhelaba estar entre sus brazos,y cerró los ojos esperando con anticipación su beso. Podía sentir el anhelo de Anthony,y eso hacía que la espera fuera más dulce. -Que duermas bien.-Dijo besándola en la frente antes de echar a andar. Kristen se quedó desconcertada,le habían negado algo por lo que suplicaba. Las ganas de echarse a llorar eran casi insoportables. Era como si Anthony la hubiera abofeteado. Sólo podía mirar como se cerraban a sus espaldas las puertas de cristal. No había nadie en el vestíbulo que viera su expresión de desengaño,pero tampoco le importaba. Estaba completamente indefensa mientras observaba a Anthony cruzar la calle. De pronto,se detuvo y volvió a la carrera hacia ella. Cuando la puerta se abrió Kristen comenzó a respirar de nuevo. Se abrazaron y besaron con desesperación,sus labios hambrientos no alcanzaban a saciarse. Al final,enterró el rostro en sus cabellos para murmurarle al oído. -Dios sabe que lo he intentado,pero nunca podremos ser turistas mi pequeña.- Kristen apoyó la cabeza en su hombro,las lágrimas le resbalaban por las mejillas. -Lo sé,pero teníamos que intentarlo. He de ser justa con Dennis,es mi prometido y hemos compartido mucho. No puedo echarlo todo a perder e irme a la cama contigo conociéndonos tan poco.- -¿A la cama?¿Piensas que sólo me interesa eso?- “¿Y como voy a saberlo yo?”Se preguntó Kristen desesperada. -Anthony me siento partida en dos,quiero estar contigo pero siento que todavía le pertenezco a Dennis. Necesito más tiempo para estar absolutamente segura. Si no puedes aceptarlo,si dices que no quieres volver a verme,iré a cualquier parte contigo. Aunque no seré feliz,me sentiría culpable. Tú no quieres eso,¿Verdad?- -Sabes que no,ese Dennis...¿Es un diablo de individuo? ¿O tu eres como el capitán de un barco que se hunde con él por lealtad?- -Sólo soy una chica que esta enamorada de ti y se siente asustada.- Anthony la estrechó con fuerza contra su pecho. -No temas mi vida,no te preocupes. Dispondrás de todo mi tiempo,seré el más perfecto de los turistas mañana,incluso traeré la cámara.- -Eso tiene gracia,no se me había ocurrido traer la cámara. No tenía las ideas muy claras cuando hice el equipaje.- -Todavía no las tienes claras,pero yo te quiero de todas formas.- La besó en la frente de la misma manera casta que tanto la había enfadado hacia unos pocos minutos,pero aquella vez no le importó. -Dulces sueños,y ahora me voy o no podré hacerlo.- -Hasta mañana.-Respondió ella en voz baja. Subió las escaleras en un estado de ensueño,y hasta que no llegó a la puerta no se dió cuenta de que se había olvidado las llaves. Tuvo que bajar a por ellas,aunque no por eso dejo de soñar despierta. Anthony le había dicho muchas palabras cariñosas,pero la más importante era que le había dicho que la quería. Quería creerle con cada fibra de su ser,eso no solucionaba sus problemas pero ayudaba a olvidarlos para los días siguientes. Y los días siguientes fueron mágicos. Anthony la llevó a visitar la Fontana di Trevi y la hizo posar para una fotografía. -Para el álbum familiar.-Le explicó. “¿Que familia?”Se preguntó Kristen. Rose seguía invadiendo sus pensamientos,pero desechó la idea al igual que había hecho con todos los pensamientos inquietantes. Cogidos de la mano,siguieron paseando por la Fontana. Anthony la acercó hasta ella. -Toma-Dijo ofreciéndole una moneda. -Tienes que echarla en el agua y pedir un deseo.- -¿Pero el deseo se cumple?-Preguntó Kristen excéptica. -No lo sé,pero dicen que asegura el regreso a Roma.- Kristen cogió la moneda de su mano y la tiró al agua,deseó poder saber a ciencia cierta que es lo quería,poder aclarar sus dudas y sentimientos. Kristen apoyó la cabeza en el hombro de Anthony mientras veía como la moneda tocaba el fondo de la fuente. Cuando levantó la cabeza,se topó con una mirada que la dejó sin aliento. -Eres tan diferente de la chica que conocí el domingo,cada vez eres más encantadora y adorable,y entonces ya lo eras bastante.- -¿Lo suficiente como para ser reina?-Preguntó en tono de broma. -No de Italia,pero si no te importa aspirar a algo menos siempre puedes contar conmigo.- El corazón le dio un vuelco,decidió que el debía de estar bromeando y le contestó de la misma manera. -¿Se lo propones a todas?- -Sólo a las bonitas.- Ella se echó a reír,pero la conversación se le grabó en la mente y le volvía a la memoria en los momentos de tranquilidad. Aunque con Anthony no tenía demasiados. -¿Tienes hambre?-Preguntó Anthony. -¿Esa es tu manera de decirme que estas muerto de hambre? Me alegro porque yo también.- Pararon el coche en una hostería que no ofrecía un aspecto demasiado atractivo. -¿Estás seguro de que sabes lo que haces?- -No te preocupes la comida es deliciosa,ya he estado aquí antes.- Kristen se preguntó si habría sido en compañía de Rose. Volvió a descartar aquella idea. El hostelero les dio la bienvenida,Kristen observó que el restaurante era elegante por dentro. Era la primera vez que se sentía cómoda en Roma,la extrañeza de que les trataran como a una pareja despareció pronto. Se conocían desde hace muy poco tiempo no obstante,le resultaba difícil recordar como había sido su vida sin él. Cenaron mejillones en salsa de perejil,filetes con setas,quesos y frutas frescas. Kristen era consciente de que sentía una alegría que nunca antes había experimentado. Sentirse tan cómoda con Anthony era tan peligroso como la pasión que en cualquier momento podía brotar entre ellos,pero sólo podía sucumbir al encanto del momento y no preguntarse si duraría toda la vida. Sabía que estaba profundamente enamorada y que no podía pedir más tiempo para decidirse. Tras la comida,Anthony la llevó a dar una vuelta en coche. Había anochecido cuando llegaron al hotel. -¿Eres capaz de arreglarte en una hora?- -Sí,de lo que no soy capaz es de cenar.- -Entonces tomaremos un bocado y bailaremos mucho.- Ella asintió y levantó la mejilla esperando un beso,le resultaba imposible separarse de él de otra manera. Estaba descubriendo que jugar con fuego la había convertido en una adicta a su calor,y aquel era un calor que precisaba una constante renovación. Bailaron hasta las tres de la madrugada. Cuando regresaron,el conserje no estaba viendo la televisión como era habitual. Su cabeza era visible por encima del mostrador. -Está dormido.-Susurró Anthony mientras se acercaba a coger su llave. -¿Cuál es?- -La treinta y dos- Regresó y le puso la llave en la mano reteniéndola al hacerlo. Antes de darse cuenta,Bella estaba en sus brazos. Su cuerpo almoldándose el uno al otro como cuando bailaban. Era muy duro separarse,fue Anthony quien al final lo hizo. -Hasta mañana a las diez.- Kristen le acarició la mejilla,Anthony sintió la frialdad de la llave y el calor de su mano. Luego ella echó a correr escaleras arriba,el se quedó un momento contemplándola y empezó a seguirla. Tenía la mano en la barandilla y el pie sobre el primer escalón cuando se detuvo,estuvo allí un largo rato,después dio media vuelta y salió del hotel. Aquel era el tercero de los cuatro días que se habían dado de plazo,a Kristen le parecía que fueran donde fueran se hallaban en un estado febril. Exploraron los barrios secretos de Roma,los que nunca se reseñan en las guías turísticas. Pero encontraron tiempo para ver el Coliseo y todo lo que Anthony consideró necesario. Pero por mucho que exprimieron los minutos,el viernes se acercaba a toda prisa. Cuanto más intentaban detener el tiempo,más parecía correr éste...