miércoles, 4 de febrero de 2015
Amarte es inevitable
Capítulo 13
Durmieron abrazados,algo que ella nunca había encontrado cómodo junto a Dennis. Kristen despertó primero.
La lamparilla seguía encendida y extendió cuidadosamente el brazo para apagarla.
Se quedó despierta en la hora oscura que precede al amanecer.
Se habían olvidado de cerrar las cortinas,y la tenue luz que entraba por la ventana le permitía ver la cabeza de Anthony descansando a su lado.
Dormía profundamente,e incluso durante el sueño,daba la impresión de ser fuerte. Kristen sintió en su interior como el amor rebosaba en su pecho,y se inclinó para besarle el pelo en desorden.
¡Pobre Dennis!
No se merecía lo que iba a hacerle,lo que ya le había hecho.
Miró a Anthony y su ansiedad remitió.
No podía hacerla responsable de algo que era tan inevitable como irresistible.
Kristen se apretó contra el cuerpo de Anthony tanto como pudo,él murmuró entre sueños y la abrazó por la cintura.
Quizá tuvieran que tomar caminos separados,pero nada podría separarles.
Se amaban,y confiaba en que eso bastara.
Cerró los ojos y se durmió otra vez,Anthony había puesto el despertador para el último momento,de modo que pudieran estar juntos todo el tiempo disponible. Cuando sonó la alarma,los dos se vieron metidos en un
vendaval de prisas.
Se ducharon juntos,se vistieron y tomaron un café a la carrera.
En ese momento,el sonido del timbre invadió su pequeño mundo privado.
-¡El taxi!-Dijo Anthony abriendo los brazos.
Kristen se abrazó a él con todas sus fuerzas,notando sus besos en el pelo,la frente,una boca que buscaba sus labios.
Levantó el rostro con los ojos cerrados sabiendo que no había bastante tiempo,que nunca tendrían el tiempo suficiente.
Cuando llegaron al taxi,el conductor no dejo de observarles por el espejo retrovisor. Pero en Roma se entiende el amor.
Kristen no se sintió molesta durante el breve trayecto hasta su hotel,en el que no dejo de abrazar a Anthony.
-¿Cuándo veas a Dennis no irás a...?-
Empezó él cuando llegaron.
Kristen le puso un dedo sobre los labios.
-No te preocupes.-
Él la miró a los ojos y pareció contentarse con su respuesta.
-Te llamaré a tu apartamento el Lunes.-
-Estaré allí.-Prometió ella.
Sabía que a Anthony apenas le quedaba tiempo para ir al aeropuerto y se aparto de él,fue lo más duro que había hecho en toda su vida.
Salió del taxi,cerró la puerta y se quedó allí diciendo adiós con la mano hasta que lo perdió de vista.
Entró al hotel y recogió su llave sin hacer caso de la mirada de complicidad del conserje.
Después de recoger la habitación,se echó el bolso por el hombro y cogió su maleta. Tenía por delante una tarea muy desagradable,pero el amor que sentía por Anthony le daba fuerzas para afrontarla.
Entregó la llave de su cuarto y se dirigió al metro con paso decidido.
Su aventura en Roma había terminado,el resto de su vida empezaría cuando Anthony fuera a Arizona a recogerla.
Cuando Kristen llegó a su apartamento,no encontró rastro de su compañera.
Seguramente estaría durmiendo.
Entró de puntillas a su cuarto,dejó la maleta sobre la cama y se sentó.
Estaba agotada,tanto física como mentalmente.
Emocionalmente se sentía arropada por el amor de Anthony.
Aunque estaba cansada,Kristen no tenía ganas de dormir.
Un último obstáculo se interponía entre ella y la felicidad,antes de poder
descansar la cabeza sobre la almohada,tenía que hablar con Dennis y hacerle entender.
Involuntariamente echó un vistazo a la fotografía que había en la mesilla de noche,había sido tomada antes de que Dennis fuera a los Estados Unidos.
Él tenía unos grandes ojos marrones,una boca sensitiva y el pelo castaño bien peinado.
Tan diferente de Anthony como la noche y el día.
Tuvo un momento de duda,pues no quería hacer daño a Dennis.
Pero se sobrepuso con las fuerzas que sacaba de su amor por Anthony.
Dennis llegaba aquella misma tarde,y esa misma tarde hablaría con él.
Se levantó y comenzó a deshacer el equipaje,era mejor mantenerse ocupada para no pensar.
En aquel momento,vio la nota que había sobre su almohada.
Sonrió,pues no le cabía duda de que era de Ángela dándole la bienvenida.
Su compañera siempre había sido muy atenta y cariñosa con ella.
La sonrisa se le borró del rostro al leer la nota,sus dedos se aferraron a el papel mientras sentía que el hielo la invadía.
Una parte de su mente recordó las premoniciones que había tenido en Roma,el sentimiento de que para ella y Anthony no había tiempo.
La otra parte de su mente se aferró a la esperanza,diciéndole que estaba al borde del pánico por nada.
Cuando llegó al final de la nota,la releyó.
“Siento decírtelo de esta forma.” Había escrito Ángela.
“Dennis está gravemente enfermo en el hospital,parece ser que llego antes de lo previsto y tuvieron que internarlo.
El doctor Brizan,ha llamado para pedir que te pongas en contacto con ellos lo antes posible.”
Al final de la nota estaban cuidadosamente apuntados,los datos y la dirección del hospital.
Kristen cogió el bolso para buscar la foto que se habían hecho en Roma,era como un talismán que probaba que habían sido felices.
Luego salió y llamó a un taxi,se sentía atontada.
Una sensación de culpa la invadió,el remordimiento de saber que mientras Dennis estaba enfermo,ella se había enamorado de otro hombre.
Cuando llegó,una enfermera la condujo a una sala de espera y fue en busca del doctor que atendía a Dennis.
Se presentó un hombre de aspecto tranquilo que rondaba los cuarenta años.
Se fijó en su expresión rígida y pidió a la enfermera que les trajera un poco de té. Charló tranquilamente mientras esperaban a que lo sirvieran.
Kristen fue incapaz de abordar el tema que la había llevado allí.
Todavía no podía creer que aquello estaba sucediendo realmente.
Sólo después de que accediera a tomarse el té,el médico comenzó a explicarle la situación.
En realidad,no entendió nada,hasta que le oyó decir...
-Le operamos mañana.-
-¿En domingo?-
Era un tontería,pero no se le ocurrió otra cosa.
-El tumor crece con tanta rapidez que le hubiéramos operado hoy si nos hubiese dado permiso.
Antes quería verla a usted,ese es el motivo de que se negase a que le operaran en América.
Quería venir a casa,la mayoría de la gente lo hace cuando creen que van a morir.-
-Pero no va a morir.¿Verdad?-
No pudo continuar hablando,se resistía a aceptar que Dennis tenía un tumor en el cerebro. Aquello era cruel e injusto,el amable y cariñoso Dennis a las puertas de la muerte.
Hubiera acudido antes de haberlo sabido,pero no lo sabía.
Se había ido a Roma en donde se había enamorado,recordó la pasión de su última noche.
Sentía que Anthony se le escapaba mientras intentaba con desesperación agarrarse a él.
El médico continuó hablando.
-Habría tenido una buena oportunidad si hubiera buscado ayuda cuando se dio cuenta de que algo no andaba bien,pero Dennis es un joven muy testarudo.
Estaba decidido a terminar sus estudios y casarse con usted después,tenía la seguridad de que había tiempo.-
-¿Y ahora?-
-No quiero mentirle,su historial medico no es bueno,creo que usted ya lo sabe.-
-Sé que tuvo una enfermedad renal cuando era pequeño,pero creía que la había superado.-
-Le dejó un riñón inutilizado y el otro seriamente dañado,no operaríamos si existiera otra solución.
Pero si no lo hacemos,morirá de todas maneras.-
-¿Va a operarle usted?-
El doctor asintió.
-¿Qué puedo hacer para ayudar?-
-Seré sincero. La única cosa que sostiene a Dennis es su deseo de vivir,y usted forma parte de él. Quiere casarse con usted de inmediato.
Tenemos una licencia especial y el sacerdote está avisado,sé que no es la boda que habían imaginado pero...-
-Claro-Se oyó decir a si misma.
El doctor le puso una mano en el brazo,pero el contacto humano era algo a lo que Kristen no podía reaccionar.
No penetraban ni en el hielo ni en la desesperación que la aprisionaban.
Al casarse con Dennis,renunciaba a Anthony,y no podía hacer eso.
Más adelante cuando Dennis se recuperara podría explicárselo,también podía explicárselo a Anthony.
-La enfermera le conducirá hasta él.-
Dijo el médico poniéndose en pie.
La conversación que había destrozado su vida había concluido.
Si tan solo pudiera llamar a Anthony,pero estaba lejos de su alcance.
No tenía ni la más mínima pista de donde se hallaba.
Tendría que confiar en ella con la misma intensidad con la que ella confiaba en él.
El doctor la estudiaba cuidadosamente.
-Tendrá que ser valiente y guardarse sus temores,Dennis necesita verla sonriente y confiada,saber que tiene una razón para vivir.
Sé como se debe sentir,pero debe de centrarse en él y olvidarse de todo lo demás.-
Ella asintió,aunque el médico no podía saber como se sentía.
Nadie podía excepto Anthony.
Cuando vio a Dennis,había una sonrisa en sus labios.
Él parecía no haber cambiado,quizá estuviera un poco más delgado.
-¡Hola gandul! Si esto es un truco para librarte de casarte conmigo estás muy equivocado.-
El rostro de Dennis se iluminó,abrió los brazos y Kristen corrió hacia ellos.
Sentía que las lágrimas le brotaban de los ojos,lloraba por Dennis y por ella misma. Una hora después,estaban casados.
Las enfermeras y los doctores se portaron maravillosamente al convertir la breve ceremonia en toda una celebración.
Pero en algún sitio del mundo estaba Anthony,que no sabía que se había convertido en la mujer de otro.
Kristen llamó al trabajo y explicó lo sucedido,pidió permiso y rogó que lo entendieran.
Pasó la noche junto a la cama del hospital,le cogió la mano a Dennis mientras escuchaba los planes que el tenía para el futuro.
Por la mañana tuvo muy poco tiempo para decirle todo lo que deseaba,para hacer que luchara por vivir.
Pero fue él el que antes de ir al quirófano dijo algo que la dejo estática.
-Kristen,si algo no saliera bien solo te pido una cosa.
Debes de prometerme que lo harás.-
-Está bien.-Dijo con el corazón en un puño,pues no soportaba la idea de que algo saliese mal.
-Si algo me pasa Kristen,deberás ser feliz.
Rearás tu vida,prométemelo.-
Le dijo apretando su mano.
-Te lo prometo Dennis.-Se oyó musitar ella misma.
-Tú solo procura volver conmigo,¿Si?-
Él asintió con una sonrisa.
-¡Bien hecho!- Le dijo la enfermera cuando se lo llevaron a quirófano.
-Le ha dado una razón para vivir,y eso es lo importante.-
Kristen se limitó a asentir en silencio,se sentía agotada,y se sentó para afrontar la larga espera.
Sacó la fotografía de Anthony y ella,pero volvió a guardarla.
Era la esposa de Dennis,y su marido luchaba por su vida en un quirófano.
Nada parecía real,no estaba segura de si alguna vez podría enfrentarse a la realidad.
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