lunes, 2 de febrero de 2015

Amarte es inevitable

Capitulo 10 A Kristen le encantó la Plaza de España,la mejor definición que encontró para ella fue pintoresca y bulliciosa. Estaba atestada de gente,allí se mezclaban turistas y romanos. Había una escalinata que unía la plaza con la iglesia de Trinita dei Monti, éstas escaleras respiraban arte y refinamiento. Pudieron pasear por toda la Plaza,ver la iglesia y hasta conocer un pequeño museo que se encontraba en la misma plaza dedicado a los poetas románticos ingleses Keats ,Shelley y Byron. Alrededor de ésta plaza estaban los restaurantes más exclusivos de la ciudad. Kristen pudo apreciar a lo lejos lo que parecían pequeñas tiendas y arrastró a Anthony hacia allí. Entró dentro de una y empezó a revolver entre las diversas camisas que allí se encontraban. Sacó una blusa de tirantes negra con una mariposa en brillo plateada que le fascinó. Hizo un rápido calculo mental y vio que podía permitírsela. Entonces se giró hacia Anthony. -¿No es preciosa?Quería tener algo fresquito que ponerme si continua éste calor. Solo he traído jerséis.- -El otro día vi una blusa en la tienda La Rinascente que parecía especialmente hecha para ti,¿Por qué no me permites que te la regale?- Kristen sintió que todo su buen humor se evaporaba,la primera tarde que había pasado en la ciudad había visitado esta tienda y había experimentado el deseo de comprar todo lo que en ella veía. Pero se había forzado a ser realista sabiendo que no podía permitírselo. -Era de seda rosa.-Continuó él. -Te sentaría maravillosamente.- -No gracias,ni si quiera Dennis me regala ropa.- -No seas orgullosa,comprarla no significaría nada para mi.- No entendía su cambio de humor. -Entonces comprasela a Rose,supongo que te acompañaría cuando la viste.- -Si tanto te interesa era Alice.-Le respondió él en el mismo tono indignado. -Y maldita sea si sé por que te pones así por una tontería.- -Quizá porque estás acostumbrado a comprar ropa para tus chicas,pero yo no soy una de ellas.- -No tienes que decírmelo.-Repuso él amargamente. -Nadie que yo conozca se comportaría como tú.- -¡Gracias!Es el cumplido más bonito que me has dicho en todo el día.- Con la cabeza bien alta,se alejó de é en dirección a la caja. Desafortunadamente había cola y tubo que esperar,a estas alturas hubiera comprado la blusa aunque la odiara con todas sus fuerzas. Anthony se acercó y le besó el cabello. Lo siento,ha sido poco delicado por mi parte ofrecerte la blusa. Quería regalártela y no lo pensé.- Kristen le miró a los ojos y lo que vio allí acabó con su enfado. A él le parecía una tontería su modo de actuar,quizá tenía razón y lo que ocurría es que al pensar en Rose se había puesto celosa. Pero se negaba a creer tal cosa. -Yo también lo siento,no era mi intención enfadarme tanto.- -¿Amigos otra vez?- -De acuerdo,hagamos las paces.-Dijo ella sonriendo. Sentía deseos de abrazarse a Anthony,apoyar la cabeza en su pecho y cerrar los ojos. Estaba a punto de hacerlo,pero entonces le tocó pagar y cuando hubo terminado,el momento de debilidad había pasado. Estuvieron muy amables y correctos el uno con el otro durante un rato,después retomaron su aire de alegría. Miraron en algunas tiendas más,pero no compraron nada. Al cabo de un rato Anthony preguntó. -¿En qué piensas? Llevas un rato callada.- -Pensaba en lo bueno que eres como guía turístico. ¿Tendré que pagar tus servicios?- Anthony rompió a reír para luego darle uno de sus abrazos. -Eres una pequeña bruja.- -Soy muchas cosas,como tu pequeña bruja.- -Mi pequeña aventura...- -¡Yo no lo querría!-Respondió ella poniéndose muy seria. -Sinceramente,no hay nada más lejos de mi intención.- -Esa que habla es la chica de Dennis,hoy quería hacerme a la idea de que eres mía Kristen,eres mucho más divertida.- -A la que tú te refieres no soy yo de verdad.- -Lo que tu digas,no pienso volver a discutir contigo.- -No perdamos el tiempo peleándonos¿Si?- Anthony se detuvo,habían salido a una calle en sombra ante la escalinata blanca y empinada que llevaba hasta la basílica. -Es muy hermosa-Comentó ella.-Pero vamos a sudar de lo lindo subiendo.- -Cogeremos el funicular para subir y bajaremos andando.- Decidió él. Hicieron como Anthony había sugerido,y al entrar a la iglesia Kristen compró y encendió una vela. No estaba segura del porqué,pero se lo sugerió aquella atmósfera de recogimiento. Lo único que sabia,era que sentía la necesidad de que la guiaran. Sentía una clase de amor por Dennis y otra por Anthony,ya no podía seguir engañándose a sí misma. Le atemorizaba imaginar en que acabaría todo aquello. -¿Quieres qué subamos a ver el obelisco?-Le susurró Anthony al oído. -No me lo perdería por nada del mundo.-Contestó ella en el mismo tono. -¿Quién sabe cuando podré regresar a Roma?- Kristen intentaba no pensar en ello,pero sabía que mientras Anthony estuviera en Roma,no querría irse nunca. Que los dos tuvieran que irse el mismo día sólo podía ser una cuestión de suerte. Mientras avanzaban volvió la cabeza para ver su vela,la llama brillaba en la penumbra,pero tenía un tiempo limitado de vida. “Como Anthony y yo”Pensó ella sintiendo algo que se parecía al dolor de un corazón roto. Comenzaron a subir hacia el obelisco,justo cuando Kristen pensaba que los escalones no terminarían nunca se encontraron a plena luz del sol. Le faltaba el aliento. Anthony abrió los brazos y ella se dejó caer en ellos mientras esperaba a que su respiración se recuperara. Los brazos se cerraron en torno a su cuerpo,ella cerró los ojos y acomodó el rostro contra su pecho. Kristen sentía el calor de su cuerpo,la firmeza de sus músculos... El ritmo de su respiración volvió a acelerarse. Buscó algo que decir y que justificara el haberse echado a sus brazos. -Es duro hacer de turista.-Dijo alzando la cabeza para mirarle. Anthony no respondió,la miraba fijamente. Ella entreabrió los labios,como si leyera la expresión de sus ojos. Sus labios bajaron lentamente hasta cubrir los de ella,que se rindió sin lucha a la emoción que los unía. Cuando se separaron,ambos estaban emocionados. -No quería hacerlo.-Se disculpó él. -Lo sé.-Dijo ella volviéndose a mirar la ciudad. -¿No estás enfadada conmigo?- Kristen hizo un gesto negativo,sabía que el tiempo de enfadarse había pasado. -¿Sabes qué estoy enamorado de ti?- -No,no lo sé.- -Lo que quieres decir es que no vas a admitir que estás enamorada de mi.- Replicó él con dureza en la voz. -No,tampoco quiero decir eso.- Kristen suspiró y dejó de contemplar la ciudad para mirarle a él. Había decidido hacerle entender. -Lo que quiero decir es que no estoy segura de nada,necesito tiempo.- -¡La única cosa que no tenemos!- -Nos quedan cuatro días.-Susurró ella. -Los necesito por favor,no me pongas una pistola en la cabeza. Dennis no es la clase de hombre al que puedo dejar plantado de la noche a la mañana. Nunca podría perdonármelo a mi misma.- La voz le falló,sabía que si Anthony la besaba otra vez y le pedía una respuesta sería incapaz de negarse. -Si todavía sentimos lo mismo cuando llegue el fin de semana dejaré de luchar,sólo puedo comprometerme con un hombre.- La voz volvió a fallarle. -De acuerdo Kristen,jugaremos a ser turistas durante cuatro días más. Después ya veremos.-Dijo Anthony con una sonrisa. -Gracias.-Musitó ella sintiéndose tan agradecida que le dió un abrazo. Esta vez fue Anthony el que se separó. -No quiero tu gratitud,aparte de eso,puedes abrazarme siempre que lo desees.- Ella sonrió y él le correspondió. Después pareció una cosa normal que pasearan cogidos de la mano por la parte exterior del obelisco. -Si ya has visto bastante te llevaré al hotel,a las ocho pasaré a recogerte para cenar.- -No tienes que...- -Si-La interrumpió él. -No quiero que vayas por ahí tu sola.- -Hay un restaurante muy bueno en frente de mi hotel,no tienes que pasar todo tu tiempo conmigo.-Protestó ella. Anthony le pasó un dedo por las mejillas y luego le rozó los labios. Fue una caricia leve pero muy sensual,sus labios se entreabrieron involuntariamente y capturo el dedo entre sus labios. Se miraron a los ojos,y entonces se separaron. -Iba a decir que tengo que pasar todo mi tiempo contigo.-Dijo Anthony. -¿No quieres?- Kristen bajó la cabeza y miró al suelo sin responder. -¿Tengo qué suponer que eso significa que si?- Ella asintió en silencio. -Es un fastidio hacer solo de turistas,¿Verdad?- Dijo él cuando Kristen levantó la cabeza. Ella no respondió. Cuando salieron del obelisco empezaba a atardecer,pero todavía hacía calor. Bajaron los escalones cogidos de la mano y balanceando los brazos como dos adolescentes. -¿Cansada?-Preguntó Anthony. -Nada que mantener los pies en alto media hora no pueda remediar.- -¿Puedo confiar en que estés en el hotel a las ocho? ¿O tendré que presentarme una hora antes otra vez?- -Puedes confiar en mi.- Anthony se llevó su mano a los labios para besarla,estaba convirtiéndose en una costumbre a la que ella no se habituaba. No solo era un fastidio hacer de turistas,si no que cada vez era más duro.

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