Capitulo
1
Kristen
caminaba bajo la lluvia sumida en sus pensamientos.
Tan
ensimismada iba,que no escuchó la puerta de un coche al cerrarse,ni
tampoco como alguien cruzaba la calle a la carrera.Sólo
pudo sentir el impacto cuando tropezaron,se tambaleó y cerró los
ojos a la espera de que el golpe contra el suelo llegara. Pero no
sucedió,la persona contra la que había chocado freno su caída
asiéndola por el brazo.Abrió los ojos y alzó la cabeza para dar las gracias a la persona que había evitado su caída,y dejó escapar un jadeo al ver semejante belleza.
Ese hombre,que para ella se asemejaba mas a un ángel tenia el cabello negro y lo llevaba revuelto.Sus ojos eran verdes,y por un instante,pudo sumergirse en su mirada.Tenia una piel nívea,y unos labios,que incitaban a besarlo.
“Para Kristen”se dijo a sí misma,”no puedes estar pensando esas cosas”.
En ese momento se dio cuenta de que él le había estado diciendo algo,la miró,y pareció comprender que no le había estado escuchando.
Ella se sonrojó en respuesta.
Él le sonrió,¡Que sonrisa tenía!Y se lo volvió a repetir.
-Disculpe mi torpeza señorita,¿Está usted bien?-
Hablaba como un perfecto caballero,al menos eso le pareció a ella.
-Sí,pero discúlpeme usted a mi. La verdad es que no le he visto venir y soy bastante patosa,sobre todo si el suelo está mojado.-
En
ese momento repararon en que ambos seguían bajo la lluvia,el puso su
brazo sobre sus hombros y la hizo caminar junto a él.
-Me
dirigía a comer a aquel restaurante de allí,venga,acompáñeme.-Kristen se deshizo de su abrazo y sintió un vació que no se esperaba.
-De ninguna manera.-Dijo ella.-No nos conocemos.-
Él la miró asintiendo y dijo:-Mi nombre es Anthony Cacchione ¿Y usted?-
-Kristen McMillan.-Respondió ella.-
-Bien Kristen,ahora que ya están echas las presentaciones ¿Podríamos comer? Realmente muero de hambre.-
A Kristen le pareció que su nombre oído en sus labios sonaba mágico,como algo especial.
Sabía que debía rehusarse a comer con él,pero una fuerza invisible la impulsaba a hacerlo.
Se dijo a sí misma que no pasaba nada por una comida,y acabó accediendo.
-Está bien comamos,yo también tengo hambre.-
Anthony le sonrió y caminó junto a ella.
Le abrió la puerta para que entrase,y una vez dentro ordenó una mesa para dos. Rápidamente le consiguieron una junto al ventanal,donde podían apreciarse las vistas.
La ayudó a quitarse el impermeable y a sentarse. Y luego,él hizo lo propio frente a ella.
El camarero dejó la carta con el menú frente a ellos y se fue.
-Bueno ya me tiene aquí,aunque todavía no se como lo ha conseguido.-Dijo ella en un intento de disimular lo incomoda que se sentía.
-¿Es usted siempre tan lanzado?-
-Sólo cuando estoy asustado.-Repuso él con una con una seriedad que mereció una mirada escéptica por parte de ella.
-¿Y de que podría estar asustado?-
-De perdérla.-
Kristen contuvo el aliento ante su mirada sincera,que le decía que no estaba asustado de lo que sucedía entre ellos aunque ella si lo estuviera.
-¡No! ¡Por favor no coquetee conmigo! No he venido en busca de una aventura.-
-En ningún momento lo había pensado.-
-¡Oh!-Exclamó ella confundida-Entonces ¿Porque...?-No pudo continuar,tenía miedo de quedar como una tonta.
El respondió a la pregunta que no había terminado.
-Odio comer solo,la oportunidad de tener una compañía encantadora erademasiado fuerte para pasarla por alto.
-Si he parecido un poco lanzado lo siento,pero no me parece que comer en un restaurante sea una aventura.¿No le parece?-
-Si lo dice de esa manera no,pero...-
-¡Muy bien!-Le interrumpió de nuevo.-Ahora que hemos dejado claro eso quizá podamos tutearnos.-
Kristen
dudó un momento y al final decidió que no había nada malo en ello.
Él
le estrechó la mano,se la llevó a los labios y besó sus dedos.
Capitulo 2
Kristen retiró la mano rápidamente mientras un cosquilleo de excitación le subía por el brazo.
-¿Eres italiano?-Preguntó ella.
-Soy de Seattle,pero crecí aquí. Mi abuela era italiana,llevo el nombre de mi abuelo,y pasaba largas temporadas en Roma cuando mis padres no estaban.
Ahora están medio retirados pero eran periodistas,y se pasaban la vida viajando por medio mundo. Mi abuela murió hace tres años,aunque decidimos conservar su apartamento. Mi hermana Alice vive en él,es diseñadora.-
-¿Y tu Anthony?-
-Soy periodista y trabajo en la agencia de mi padre.-
-¿Y cuál es la agencia de tu padre?-Kristen sentía la extraña necesidad de saber todo sobre él.
-Cacchione S.A-
Ella conocía la agencia,por eso sintió una punzada en el pecho.Anthony y ella eran de mundos diferentes.Él era tan interesante,que quedaba fuera del ambiente al que Kristen estaba acostumbrada.
-Ahora me toca a mi.-Dijo ella sin ver la necesidad de andarse con rodeos.
-Soy profesora. Trabajo en un colegio de Arizona,en el área preescolar con niños de tres y cuatro años.Tengo un pequeño apartamento que comparto con otra chica,Ángela.Pero pronto me mudaré a otro más grande.En realidad tendría que estar aprovechando el permiso que me dieron para buscar piso,pero...-
Kristen se sorprendió al darse cuenta de hasta donde le había contado,había algo en Anthony que la impulsaba a confiar en él y a contarle sus cosas.
-Pero decidiste venir a Roma.-Terminó él.-¿Porque decidiste venir?-Preguntó Anthony.
-Fue un impulso,una locura.-Dijo encogiéndose de hombros.
-Brindemos por los impulsos,cuanto más locos mejor.-Dijo él levantando una mano para llamar al camarero.
Después de pedir champán y brindar,Anthony abrió su carta.
-Comamos algo ¿Necesitas que te ayude con el italiano?-Kristen hizo un gesto negativo con la cabeza.
-He estado trabajando en un restaurante italiano para conseguir dinero extra.-
-¿Para venir a Roma?-
-No,para casarme.-
-Siento haber preguntado.-
La cara que puso hizo que Kristen sonriera mientras abría la carta,la ojeómirando los precios horrorizada.
-Anthony,francamente yo no me puedo permitir el comer aquí.-
-Kristen por favor eres mi invitada ¿Cómo se te ocurre que vas a pagar?-Kristen lo pensó por un momento,decidió que ya que estaba allí,disfrutaría.
Ambos pidieron pasta y ensalada y el camarero se retiro para ordenar su pedido.
Anthony volvió a llenar las copas de champán y,alzó la suya para proponer otro brindis.
-Por tu boda.-
Kristen descendió de las alturas con una sacudida inexplicable,había dejado claro que estaba prometida. Entonces...¿Porque sentía aquel doloroso arrepentimiento? No tenía sentido.
-¿No quieres brindar por tu propia boda?-
-Sí,sí claro.-
Kristen levantó su copa y bebió tan rápidamente que se atragantó.Anthony bebió también,pero con calma y sin quitarle los ojos de encima.
Estaba a punto de decir algo cuando llegó el camarero con la comida,después de un rato,volvió a hablar.
-¿Me desvelaras el misterio ahora?-
-¿Que misterio?-
-Tú
-¿Yo?-
-Sí,mira. En primer lugar dices que vas a casarte.En segundo,gastas parte de los ahorros que tienes para la boda en venir a Roma tú sola. En tercero,dices que fue un impulso. Estoy convencido pero...cuarto,no es la clase de impulso que tiene una chica a punto de casarse.Si no es eso misterioso ya me dirás que lo es.-
-Si,parece un poco raro.-Admitió ella.-Supongo que serán los nervios de antes de la boda.
Pero es que Dennis me mandó una carta en la que decía que se reuniría conmigo el sábado para casarnos,está en los Estados Unidos y no tendría que volver hasta julio.Es impropio de él ya que solo estamos en marzo.-
-De modo que huiste.-Dijo Anthony.
-Supongo que se vera así.-Dijo ella.Habían terminado de comer y Anthony estaba sobre el respaldo de su silla observándola.
-¿Sabes?-Dijo él al cabo de un momento de silencio.-Los nervios acerca de la boda,significan que tienes dudas acerca de la boda misma.-
-Sí,ya lo sé.-Admitió ella.
Anthony lo pensó unos instantes antes de decirle...
-Éste es un buen momento para confesar que tenía otros motivos para invitarte a comer.-
-¿Otros motivos?-Preguntó Kristen atónita.
-Así es.-Confirmó él mientras levantaba su copa.
-Por nosotros Kristen,por una única noche.-
Capitulo 3
Anthony tomó unos sorbos,pero ella no tocó su copa.
-Si esa es tu idea de un chiste,yo no la comparto.-Dijo ella enfadada.
-Media noche entonces.-Dijo él sin ceder.
-¡No! Ésta comida será todo lo que tú y yo hagamos juntos.-
-¿Tienes miedo de divertirte?-
-¡Claro que no!-Kristen estaba empezando a irritarse de verdad.
-A mi me parece que sí. Has venido a Roma para decidir si estás preparadapara casarte,será una pérdida de tiempo si no tienes el valor para poner a prueba tus dudas.-
-¿Que clase de prueba?-Preguntó ella asustada.
-Mi hermana da una pequeña fiesta esta noche,quiero que vengas.Si te diviertes conmigo,sabrás que Dennis no es tan importante en tu vida.
-¿Y que sacas tú de todo esto?-
-Una chica bonita con la que acudir a la fiesta.-El camarero llegó para retirar el servicio,esperaron a que se retirara y reanudaron la conversación.
-¿No tienes que trabajar mañana en la agencia?-Preguntó ella.
-He cogido unas vacaciones. Hoy es domingo,cogeré el vuelo hacia Nueva York a primera hora del sábado.¿Y tú?-Kristen descubrió que no le gustaba pensar que estaría lejos de él,aunque no tenía sentido.
-Yo también me iré el sábado.-Respondió.
-Muy bien.-Dijo Anthony.-Ambos tenemos cinco días y podríamos pasarlos juntos,yo te enseñaré Roma y tu evitaras que mi hermana me empareje con alguien. Estoy seguro de que ha montado la fiesta sólo para eso,y francamente,prefiero encontrar a mi alma gemela yo solo.
Kristen tenía sus dudas,y por su expresión el debió de darse cuenta,ya que le dijo.
-Te llevaré al hotel en cuanto me lo digas.-Al ver que ella no respondía continuó.
-Te recogeré a las ocho.-
-¡Oye! Todavía no he dicho si acepto.-
-Oh Kristen,no puedes decir que es mas divertido pasear sola por una ciudad desconocida.
-No.-Admitió ella recordando lo sola que se había sentido con un único día.
-Entonces acompáñame y haz la prueba,luego decides si quieres o no que te enseñe Roma.-Él parecía tan seguro,que Kristen no encontró objeciones.
-De acuerdo.-Dijo finalmente. Anthony hizo una señal al camarero y pidió café y la cuenta.
-No llevas anillo de compromiso.-Observó él mientras tomaban el café.
Kristen se encogió de hombros.
-Puedes atribuirlo a un problema económico,cuando Dennis me pidió matrimonio vivíamos de nuestras becas y de los trabajos de verano.Los dos tuvimos una infancia difícil,los padres de Dennis murieron en un accidente de tráfico. Los míos se separaron,por lo que los dos crecimos de de manera parecida.-Anthony escuchaba atentamente todo lo que ella le decía.
-¿Donde creciste Kristen?-
-En Londres con mi padre,cuando cumplí la mayoría de edad me fui a Los Ángeles a vivir por mi cuenta.-Anthony sólo la observaba y asentía a lo que le decía.
-¿En qué piensas?-Preguntó ella.
-Lo que estaba pensando no te va ha hacer gracia.-
-Entonces no me lo digas.-
-No lo haré,no hasta que crea que estás preparada.-Ella quiso preguntarle que quería decir con aquello ,pero en ese momento llegó el camarero con la cuenta.
Anthony pagó la cuenta y ayudó a Kristen a levantarse,recogieron sus chaquetas,y salieron fuera del local.
-Puedo llevarte a donde quieras.-Se ofreció él.
-Gracias,pero no hace falta,me apetece pasear.Y quisiera ver el Coliseo.-
-Recuerda,te recogeré en el hotel a las ocho.-Con un gesto inesperado levantó la mano y le acarició la mejilla.
-Ten cuidado.-Anthony dio media vuelta y cruzó la calle hacia un Volvo plateado que había estacionado junto a la acera.
Kristen echó a andar ensimismada.Su caricia había sido apenas un leve roce,pero todavía podía sentirla en la mejilla. Había sido tierna,como la caricia de un amante .Su corazón se lo susurraba,pero su mente se negaba a creerlo.No sabía de donde se sacaba aquella sensación de que Anthony la reclamaba para si cuando ya había dejado bien claro cual era su interés en ella.
Compañía para la comida,porque odiaba comer solo.Y una amiga para la fiesta,para que su hermana no intentase emparejarlo con nadie. Tenía sentido si él no deseaba comprometerse seriamente con nadie durante su breve estancia en Roma.
Ella pronto volvería a casa para reunirse con Dennis,una vez dominara y venciera sus dudas. Pero...¿Porque dudaba?
Kristen,aún invadida por la extraña sensación que Anthony provocaba en ella,caminó a lo largo de una de las avenidas más famosas sin darse cuenta de lo que veía.Estaba demasiado absorta en aceptar lo que le había sucedido desde que se había encontrado con Anthony.Kristen intentó decirse que había conocido a un atractivo y excitante hombre
que intentaba manipularla para sus propios propósitos.
Pero no tenía sentido.
No se encontraba de humor para usar el sentido común.
Se le había ofrecido la oportunidad de escapar de la realidad por un breve instante,e iba a aprovecharla.
Quizá no fuera ella misma,pero...
Capitulo 4
Kristen echó un vistazo al reloj.
Aún faltaban varias horas para para que volviera a verle,y decidió pasarlas en el Coliseo.
Aunque eso sólo la cansaría,y había dormido poco desde que recibió la carta de Dennis.
De pronto,la idea de regresar al hotel se le hizo más atractiva que cualquier visita al Coliseo. Tendría la oportunidad de descansar,pensar en lo que iba a ponerse y reanimarse con un buen baño.
El metro quedaba muy cerca,y ya había descubierto lo rápido y barato que resultaba recorrer Roma en él.Hizo dos transbordos hasta llegar a la salida cercana a su hotel,hacia ella se dirigía cuando pasó junto a un puesto de bisutería.Llevaba puestos los pendientes de oro que Dennis le regaló como despedida.No obstante,se detuvo a observar el surtido de pendientes que se exponía.Descubrió que eran muy baratos,escogió un par grande y escandaloso y se marchó al hotel. Quizá se los pusiera,y quizá no.Ya lo decidiría cuando llegara el momento.
Cuando llegó al hotel,la recepción estaba vacía,Kristen pulsó el timbre y el hombre apareció en el vestíbulo.Recogió su llave y empezó a subir la escalera de caracol,el hotel se extendía hasta el octavo piso,pero la habitación de ella quedaba en la segunda planta.
Entró y cerró por dentro. Dejó el bolso,y se acercó a la ventana para cerrar las cortinas.
Consultó su reloj,eran las tres y media. Todavía disponía de mucho tiempo.
Se quitó las botas y el jersey y se dejó caer sobre la cama,tenía que descansar y pensar en todo lo que había hablado con Anthony. Y lo más importante,en todo lo que él le había dicho.Los parpados comenzaron a pesarle,hasta que finalmente cerró los ojos.
Unas voces y un portazo la sacaron de su sueño.
Había dormido tan profundamente que se sentía mareada,se incorporó con lentitud para dirigirse a la ventana y dejar entrar un poco de aire fresco.Kristen se había apoyado en la ventana para despejarse y de pronto todos sus sentidos entraron en alerta.¡Maldición!¿Que hora sería?Echó un vistazo al reloj y se tranquilizó,aunque sólo un poco.Sólo faltaban dos horas para que Anthony pasara a recogerla.
Se puso la bata y las zapatillas y entró en el cuarto de baño.Se sumergió en el agua caliente,se lavó el pelo y volvió a su habitación sintiéndose viva de nuevo.
Apenas capaz de contener la impaciencia,empleó el tiempo en secar y peinar su cabello,y en arreglarse.Parecía haber una barrera entre ella y los sentimientos de culpa acerca de Dennis. Estaban allí,pero no podían alcanzarla.Era como si su conciencia hubiera aceptado que Anthony no pertenecía al mundo real,y ella misma no fuera responsable de sus actos.
Cuando iban a dar las ocho,se miró de nuevo en el espejo.El vestido negro que se había puesto se ceñía sensualmente a su cuerpo,el escote redondo dejaba al descubierto su esbelto cuello,y había peinado su cabello color castaño con dos pequeñas trenzas recogidas alrededor de la cabeza.Finalmente,se colocó los extravagantes pendientes que había comprado.
Había mucha gente por las escaleras e imaginó que todos se dirigían a cenar,se apresuró tras ellos y sólo en la última planta aminoró el paso.No quería irrumpir en el vestíbulo y quedar como una tonta.
De pronto,todo estuvo bien,Anthony se levantó de un sillón y se acercó a saludarla.
Kristen se relajó,y una sonrisa espontanea resplandeció en su rostro.
Él llevaba una camisa blanca y unos pantalones caquis que lo hacían ver muy atractivo.
-Estás preciosa.-Dijo él a modo de saludo.Aquello era precisamente lo que Kristen necesitaba oír,su sonrisa se amplió y dijo.
-Gracias,pero me parece que exageras.-
-Piensas unas cosas de lo más divertidas.-Replicó él tomándola del brazo.
-Tendré que ver que puedo hacer al respecto.-
Hacía una tarde buena aunque un poco fresca,Kristen se preguntaba si debía echarse el abrigo por los brazos cuando divisó el Volvo de Anthony aparcado en la entrada del hotel.
Se sentía especial del brazo de Anthony,con un suspiro de entrega se rindió otra vez al mundo de fantasía que creaba para ella.
-¿A qué se debe ese suspiro?-Preguntó Anthony mientras arrancaba el coche.
-Me siento como si fuera otra persona.-Confesó ella.
-Es divertido,para variar.
-¿Cuanto tiempo es para variar? No,no me lo digas.La diversión no se puede medir por horas,eso la puede estropear.-Aquello era justo lo que Kristen pensaba,le sorprendió que hubiera tan buen entendimiento entre los dos.
-¿Estás seguro de que eres periodista y no un poeta?-Anthony sonrió.
-Si,estoy seguro.-
-¿En qué piensas?-Preguntó Anthony aprovechando la parada de un semáforo para dirigirle una mirada pensativa.
-Me preguntaba si habría mucha gente en la fiesta.-
-Con Alice nunca se sabe.-La perspectiva de enfrentarse a un montón de desconocidos despertaba en Kristen el fantasma de su vieja inseguridad.
En un acto reflejo se mordió el labio.
-Anthony,¿Que pasará si no entiendo ni una sola palabra de lo que me dicen? Me siento como una estúpida.-
-Pero una estúpida encantadora.-
-No tiene gracia,parezco un flan.-
Anthony se llevó su mano temblorosa hacia los labios y le besó los dedos uno por uno. Era una experiencia nueva y provocativa,pero ella tenía demasiado nervios como para disfrutarla.
Él le soltó la mano y le alzó el rostro frunciendo el ceño al ver la ansiedad reflejada en sus ojos.
-¡Eh!Te he traído aquí para que te diviertas,no para que te de un ataque de nervios. Si has trabajado en un restaurante estarás acostumbrada a tratar con muchos desconocidos.-
-Eso es diferente. No se me da muy bien hacer de objeto decorativo que está pensando en algo que decir cuando todo el mundo esta hablando de cosas inteligentes.-
-Te preocupas por nada.-Repuso él.-
-No te hubiera invitado si pensara que no ibas a congeniar con ellos.-
-Somos como la noche y el día,¿No?-
-Somos Anthony y Kristen.-Le corrigió él.-Espero que sea algo más interesante.-

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